Concepto de gerundio

El origen etimológico de la palabra gerundio, podemos hallarlo en el vocablo latino “gerundium” que proviene del verbo “genere”, cuyo significado es “llevar a cabo”.

En Gramática el gerundio es una forma invariable, correspondiente al modo infinitivo; un verboide que justamente indica que la acción se está cometiendo, realizando o llevando a cabo, expresando la acción verbal en abstracto, y se caracteriza por llevar las terminaciones verbales, “ando”, en los verbos de primera conjugación (terminados en “ar), por ejemplo: amando o cantando y en “iendo” cuando se refiere a la segunda o tercera conjugación (terminaciones en “er” y en “ir” respectivamente). Por ejemplo: comiendo o sufriendo.

El gerundio puede ser compuesto si lleva como auxiliar el verbo haber e indica una acción ya pasada con respecto al verbo de la oración principal. Por ejemplo: Habiendo amado o habiendo creído.

Para que lo expresado sea comprensible, el gerundio debe colocarse cerca del sujeto que realiza la acción, por ejemplo: “Observé a Juan paseando por la plaza”; ya que si decimos: “Paseando por la plaza, vi a Juan”, quedan dudas si el que paseaba era yo o Juan.

El gerundio puede cumplir la función de adverbio, y entonces pueden existir gerundios:

1. Modales: por ejemplo: “El niño aprendiendo, el maestro enseñando, ambos van progresando”.
2. Concesivos: “Aun teniendo muchos problemas, es muy eficaz en su empleo”.
3. Temporales: “Estando ayer leyendo el periódico se cortó la luz”.
4. Causales: “Habiendo trabajado toda su vida, acabó siendo un hombre exitoso”.

El uso del gerundio como adjetivo, aunque es frecuente a nivel administrativo y comercial, no es correcto, por ejemplo: “Le enviamos el remito, conteniendo el detalle de todos los artículos enviados”.