Concepto de glamoroso

Glamoroso, o glamuroso, procede de glamor o glamur, del inglés “glamour” que se traduce como “atractivo” más el sufijo oso, del latín “osus” formador de adjetivos.

Se aplica a todo aquello que fascina y posee un encanto natural, que lo torna diferente y propio de un nivel estético superior. En sus inicios, se refería a lo que era misterioso y mágico, como el caso de un hechizo que turba la percepción, para darle a lo que es glamoroso un carácter sublime y especial. “Grammar”, entre los anglosajones, era el término con que designaban a los practicantes del ocultismo, o magos. A partir del siglo XIX, es que glamour es entendido como aquello que es bello, pero, a la vez, refinado y elegante.

Se aplica a todas las manifestaciones artísticas. Por ejemplo, pueden calificarse como glamorosos, en Arquitectura, los estilos propios de la clase aristocrática, como pueden serlo el Rococó, el Manierismo, el Gótico, el Romántico, y el Vanguardismo, entre otros.

En cualquier otra rama del arte, lo glamoroso está asociado a lo delicado pero encantador, sutil y fino, que nos envuelve en un halo de magia y sensualidad, capaz de elevar nuestro espíritu.

No debemos confundir lo glamoroso con lo recargado y lujoso, pues si bien lo glamoroso es propio de lo distinguido, excluye toda forma de vulgaridad. Por ejemplo: “Quiso hacer una fiesta glamorosa, pero perdió todo encanto al excederse en la decoración, que resultaba sobrecargada y falta de buen gusto” o “El cuadro, a pesar de ser de un pintor famoso, no me parece glamoroso, con esos colores tan exageradamente vivos”.

Los escritores glamorosos son los que destinan sus obras a un público selecto, evitan el lenguaje soez, y emplean metáforas y otros recursos literarios, que solo la elite puede comprender.

Las personas, también pueden ser calificadas de glamorosas, cuando visten, se expresan, se mueven y actúan de modo refinado y con un estilo personal que crea tendencia, pues se los considera íconos de la moda, del buen gusto y de la sensualidad, como actores, actrices, modelos, reyes, príncipes, reinas, princesas, etcétera. Por ejemplo: “Por la pasarela, desfilaron glamorosas modelos, luciendo prendas admirables por sus atractivos diseños”, “Esta mañana te has vestido muy glamorosa para tu reunión de trabajo, atraerás todas las miradas con ese encantador modelo que has elegido para la ocasión, que te debe haber costado una fortuna” o “Mi prima se expresa de modo glamoroso, se nota que es sumamente culta”.