Concepto de amoníaco

El amoníaco es un gas, cuyo nombre se lo debe a Torbern Bergman (1735-1784) un científico sueco, descubridor de varios compuestos, al haberse obtenido este gas, de depósitos de sal cercanos al templo de Amón, ubicado en Libia. También es conocido como gas de amonio.

El amoníaco, es uno de los compuestos del nitrógeno de mayor relevancia. Su fórmula química es NH3. Su olor es desagradable, penetrante y provoca irritación ocular. Es incoloro, más ligero que el aire, muy soluble en agua, a temperatura ambiental y se condensa rápidamente. Con el calor, se descompone en nitrógeno y oxígeno. Al licuarse con facilidad, puede expenderse de forma líquida. Se usa como refrigerante, disolvente, para sintetizar fármacos, fabricar plásticos, textiles, explosivos y para hacer limpiezas, teniendo un gran poder desengrasante y para quitar manchas. El bicarbonato de amonio, formado de la reacción del amoníaco con el dióxido de carbono, se usa para lograr fermentación en la industria pastelera, sin riesgos para la salud. Las sales amónicas, formadas de la unión con ácidos, se usan como abono, aunque por ser cáustico (puede producir quemaduras) resulta peligroso. En las calderas de vapor, logra elevar el PH, y con ello, reduce la corrosión. Para quitarle su olor fétido, se producen sales de amonio, inodoras, haciéndolo reaccionar con ácido acético o con bicarbonato de sodio.

Los residuos de fertilizantes químicos que contienen amoníaco, acidifican los ecosistemas, y, por eso, producen daño al ambiente.

El pentóxido de dinitrógeno, que al descomponerse da dióxido de nitrógeno y oxígeno, es sólido, de color blanco, y produce ácido nítrico, por la acción del agua. El dióxido de nitrógeno es un gas venenoso, oxidante y corrosivo.

El proceso Haber-Bosch (Fritz Haber y Carl Bosch, fueron los científicos alemanes que pudieron sintetizarlo en el año 1909) es el más habitual para su obtención industrial, lo que se logra haciendo reaccionar el hidrógeno y el nitrógeno a mucha presión y temperatura, en presencia de catalizadores. Puede producirse también de modo natural, al descomponerse la materia orgánica (plantas, animales desechos orgánicos).

Además de estar en el aire, en el suelo y en el agua, al amoníaco también lo producen los organismos animales, por medio de las bacterias intestinales, y en tejidos y órganos. El cuerpo desecha el amoniaco, luego de ser procesado por el hígado, que lo convierte en urea, que se elimina por la orina. Si no se desecha, por problemas en este proceso, el amoniaco se acumula en la sangre, y puede provocar serios problemas de salud.