Concepto de aplazo

Aplazo, es, tanto la acción, como el efecto, del verbo aplazar. Indica que una acción se verá retrasada, para ser realizada en un tiempo futuro. Indica diferir un plazo, que es el tiempo, previsto y convenido, futuro y cierto, para que una obligación o una actividad, sea cumplida.

Ejemplos de uso: “Se ha aplazado el vencimiento del impuesto automotor, para el mes próximo, así que tendré más tiempo para reunir el dinero”, “Se aplazó el viaje de mi madre, hasta que se sienta mejor, ya que no quiere viajar enferma, y tiene jaquecas y fiebre”, “Hemos decidido con mi novio aplazar el casamiento, y concretarlo dentro de tres meses” o “Debemos aplazar las elecciones presidenciales, por diez días, pues hubo un inconveniente con las listas de candidatos”.

Como vemos, algunos aplazamientos, no tienen una fecha determinada para ejecutarse la acción, que resulta, ahora, condicional, pues está supeditada a que acontezca un hecho futuro, pero incierto, como, por ejemplo, recuperar la salud; mientras que, en otros casos, se fija un nuevo plazo perentorio; que, también, podrá ser aplazado, si así se decidiera o acordara.

Puede también usarse en el caso de una citación, para u día determinado, siendo en este caso, sinónimo de intimado: “Me han aplazado a presentarme en el Juzgado dentro de tres días, pues me han abierto una causa judicial.

En algunos países de América Latina, un aplazo es una calificación que se hace a un estudiante, por parte de su docente, que indica que ha reprobado la evaluación, el trabajo práctico o el curso. En Argentina, las calificaciones numéricas van en escala del 1 al 10, siendo 1, 2, y 3, las notas correspondientes a un aplazo, que indica que lo sujeto a evaluación ha sido insuficiente o insatisfactorio. El 0 casi no se utiliza, y, obviamente, es también un aplazo. Puede darse, o no, la posibilidad de ser evaluado nuevamente, en vistas a aprobar. Quien obtiene entre 4 y 6 puntos, en el nivel secundario, tampoco aprueba (salvo en las mesas examinadoras de diciembre y febrero) pero no está aplazado, siendo esta última calificación, la menos aceptable. En ocasiones, se identifica un aplazo por estar colocado en color rojo, aunque esta práctica está siendo desaconsejada. Ejemplos: “Mi profesora me encontró haciendo trampas en el examen, por eso me retiró la hoja y me puso un aplazo”, “Voy a hacer la tarea para mañana, porque no deseo que me aplacen” o “No aprobé, pues mi tarea estaba regular. Me pusieron un 4, pero, al menos, no es un aplazo”.