Concepto de parquímetro

La palabra parquímetro, procede del verbo “parquear”, del inglés “to park” en el sentido de aparcar o estacionar, a lo que se le añade, el término “metro”, del latín “metrum” referido a un instrumento de medición.

Como instrumento de medición, el parquímetro es un aparato, colocado por orden de intendentes, alcaldes o prefectos de cada municipio, para crear un sistema de estacionamiento medido, que fue utilizado por primera vez, en Estados Unidos, en 1950, en la ciudad de Oklahoma City, con el objetivo de quienes trabajaban en la zona céntrica no se estacionaran allí, durante todo el tiempo que duraba su jornada laboral, pues esto le impedía a otras personas, poder aparcar allí sus vehículos, afectando a clientes potenciales de los comercios de la zona, y a los propios comerciantes. Luego, su uso se extendió por el mundo, haciéndose frecuentes en el continente europeo, treinta años más tarde, con el objetivo de imponer un pago, al estacionamiento de vehículos en la vía pública, de acuerdo al tiempo que permanezcan allí.

El funcionamiento del parquímetro es automático, y se acciona, cuando se introduce por una ranura, una moneda o ficha. La máquina expende un comprobante o tique, donde figura lo abonado, y el tiempo que le habilita al contribuyente de la tasa, a estacionar. Una aguja se va moviendo, como lo hace cualquier reloj, hasta que se agota el tiempo por el que se ha pagado el estacionamiento. La evolución de la tecnología hizo surgir los parquímetros electrónicos, más seguros y eficientes, que pueden activarse a través de tarjetas prepagas de estacionamiento, que hoy coexisten con los anteriores en las ciudades del mundo. También se utilizan, otros sistemas de estacionamiento que reemplazan a los parquímetros, por medios inmateriales, por ejemplo, a través de SMS.

También se usan los parquímetros para estacionar en otros lugares, como, por ejemplo, dentro de los shoppings o de los aeropuertos.

En la ciudad de Buenos Aires (Argentina) a fines del 2019, se inició masiva implementación de parquímetros, que abarcará el 60 % de los lugares habilitados para estacionar.

Si se estaciona sin pagar, o se excede el tiempo que marca el parquímetro, el propietario del vehículo puede ser multado, y su vehículo sufrir un acarreo. Esto genera una fuente de ingresos sustancial para el municipio.