Concepto de desacato

La palabra desacato es la acción y el resultado del verbo desacatar, integrado por el prefijo privativo “des” sobre el verbo acatar, que es la acción de cumplir con una orden o someterse a la decisión de una autoridad.

El desacato es, por lo tanto, rebelarse contra órdenes, ya sea procedentes de normas religiosas o jurídicas, o de alguien con poder de imponer su voluntad sobre otras personas. Quien comete desataco es irreverente, irrespetuoso y se resiste a cumplir con su deber. Por ejemplo: “El niño muestra mucho desacato hacia sus padres y maestros, y ellos intentan infructuosamente dialogar con él a efectos de que comprenda que sus acciones deben tener ciertos límites”, “El sacerdote se horrorizó de ver a los fieles desacatando los preceptos bíblicos” o “Si muestras desacato hacia las leyes terminarás preso”.

Jurídicamente, en algunos ordenamientos legales, el desacato configura un tipo penal, que exige el dolo, contemplada entre los delitos contra la administración pública, que se concreta cuando alguien amenaza, calumnia o injuria a una autoridad o funcionario público, que ha dado una orden en ejercicio legítimo de su función, aunque también puede darse por omisión, al no hacer caso a las órdenes dadas, a efectos de restarle autoridad y resistirse a ella, lo que puede hacerse en forma directa, por palabras, gestos o violencia física, o a través de escritos. En algunas legislaciones, como la alemana se conoce este delito como injuria a funcionarios, y en la mayoría ha sido reemplazado por la desobediencia a la autoridad.

El artículo 13, la Convención americana de Derechos Humanos, considera que aceptar el desacato como delito va en contra de la libertad de expresión, recomendando su derogación, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Por eso, la mayoría de los países han derogado esta figura delictiva. Así lo hizo por ejemplo Argentina, el año 1993, aunque el artículo 239 contempla el delito de resistencia y desobediencia a la autoridad, con penas de entre 15 días y 1 años, siendo excarcelable. Chile lo derogó en 2005. En Honduras, Bolivia y Guatemala fue declarado inconstitucional por sus máximos tribunales de justicia. España lo contemplaba en su Código penal de 1973, pero fue quitado por la reforma de 1995. El Reino Unido y Estados Unidos tienen este delito circunscripto a ofensas contra los jueces. Subsiste en Brasil, Cuba, Venezuela, El Salvador y República Dominicana.