Concepto de lanza

Lanza es la acción, expresada en tercera persona singular del modo indicativo, y segunda del imperativo, del verbo lanzar, en el sentido de arrojar algo con impulso, de modo tal, que salga expulsado desde un lugar a otro, valiéndose de diversos medios, ya sea la propia mano, u otros instrumentos, como el caso del uso del arco para lanzar una flecha. También se aplica a quien expresa cosas de modo esforzado o violento. Ejemplos: “El jugador lanza la pelota con demasiada fuerza, y traspasó el campo de juego”, “Si lanzas una piedra desde tu balcón puedes lastimar a alguien” o “No lances insultos cuando te enojes con alguien, pues solo conseguirás agravar la situación; intenta dialogar”. También se usa en el sentido de dar a conocer alguna cosa, publicitarla, o emprender alguna actividad, por ejemplo: “Se lanza una nueva campaña para concientizar a la gente sobre el cuidado del medio ambiente” o “La empresa lanza hoy al mercado un nuevo producto”

Por otro lado, una lanza es una antigua arma de fuste, que se desarrolló como evolución de la daga, que se usaba primitivamente para cazar, desde épocas prehistóricas, y luego en combates cuerpo a cuerpo; consistente en un palo largo, metálico o de madera, que sirve para agarrarlo y arrojar la lanza, contra la presa o el enemigo, a los que lastima con su punta la que primero fue fabricada con piedra, reemplazándose luego, en la Edad de los Metales, por cobre y bronce, para llegar finalmente a elaborarse con hierro y acero; esa punta es afilada y puntiaguda, pudiendo también ensartar a las presas o víctimas con ella, directamente. Hay diversos tipos de lanzas.

En el norte de Alemania, en el yacimiento carbonífero de Schöningen, fue descubierta una lanza que podría ser de las primeras en usarse de unos 300.000 años de antigüedad, consistente en un bastón curvado, que se emplearía a modo de bumerang.

En el ejército romano se las llamaba “hastae”, y eran usadas para ensartar, en las legiones, por parte de los “hastati”, en la monarquía, y por los “triarri” en la época republicana.

“La lanza Sagrada” o “Lanza del Destino” es como se conoce a la lanza que usó un soldado romano, según el Evangelio de San Juan, para atravesar el cuerpo de Jesús crucificado. El soldado, aparentemente, se llamaba Longino, según un texto bíblico apócrifo, conocido como Evangelio de Nicodemo.

También se le dice lanza a un tubo metálico que sirven para dirigir los chorros de agua, y que se coloca en el tramo final de las mangas de las bombas.