Concepto de exacción

La palabra exacción reconoce su origen en el latín “exactionis”, referido al acto de exigir legal y coactivamente, el pago o cumplimento de deudas, multas o cargas impositivas, por parte del erario público o Fisco. Cuando las exigencias proceden no de leyes, sino de ordenanzas o reglamentos, y por fuera del Fisco, o sea por organismos diferentes al Ministerio de Economía, ni están previstas en el presupuesto anual del estado, siendo necesarias para objetivos concretos, se denominan exacciones parafiscales. Un ejemplo serían los seguros sociales de carácter obligatorio.

Las exacciones fiscales son el recurso con que ha contado el Estado desde la época misma de su aparición en los albores de la Edad Antigua, para solventar sus gastos y necesidades de hacer el bien general, y así usó esa facultad de modo a veces racional y mesurado, y otras, de modo exagerado y discrecional, oprimiendo a la ciudadanía con altas cargas tributarias. En épocas pasadas, la guerra era una excelente excusa para abusar de las exacciones, y en la actualidad, se amparan en crisis económicas o en falta de recursos, lo que hace que la gente, se vea imposibilitada de pagarlos, creciendo la morosidad fiscal.

Por otro lado, existe una figura delictiva, por lo tanto, castigada penalmente tal conducta, que es la acción de un funcionario público de exigir exacciones por fuera de la ley (exacciones ilegales) valiéndose de su cargo. Se concreta el delito cuando el funcionario exige a uno o más particulares que abonen multas, dádivas o impuestos no exigibles legalmente, o pide más de lo que correspondería. Ejemplos: “El funcionario se presentó en la sede de nuestra institución y con amenazas, nos exigió que le abonáramos una suma de dinero para que no clausurarnos el local, al que ni siquiera había inspeccionado. Ante esa situación presentamos una demanda contra él, por exacciones ilegales, y espero que termine en prisión”.