Concepto de matricidio

La palabra matricidio procede del vocablo latino “matricidĭum” y es usada en el ámbito del Derecho Penal para designar un delito específico dentro de los homicidios, que resulta agravado por el vínculo, ya que la figura delictiva se configura cuando una persona mata a su madre. Es un caso de parricidio (muerte de un pariente) designado en sentido aún más estricto como cuando hablamos de filicidio, para referirnos al asesinato de un hijo; o fratricidio, al de un hermano.

Esta acción repudiable de poner fin intencionalmente a la vida de quien lo ha engendrado, por parte del matricida (hombre o mujer) no es nueva, ya que la recoge la propia mitología griega al relatar el matricidio de la reina de Micenas, Clitemnestra, esposa del héroe de la Ilíada, Agamenón, quien había matado al hijo recién nacido de Clitemnestra y al esposo de ella. Clitemnestra y Agamenón tuvieron cuatro hijos, pero Clitemnestra mató a Agamenón ayudada por su amante, Egisto. En venganza por la muerte de su padre, el hijo de Clitemnestra y Agamenón, Orestes, cometió el matricidio.

Otro caso de matricidio que nos brinda la historia, es el de Cleopatra Thea, que vivió entre los años 164 y 121 antes de la era cristiana, y reinó en Siria, pero esta soberana malvada había matado ya a su esposo y luego a uno de sus hijos, Seleuco V Filométor, que se hallaba en el poder, asumiendo entonces, su otro hijo, Antíoco VIII Grifo, al que también la filicida quiso asesinar, envenenándolo, pero éste le hizo beber a ella el veneno.

En la antigua Roma, Agripina la Menor, que vivió en los primeros años de nuestra era, fue la esposa del emperador Claudio (su tercer marido) y la madre del emperador Nerón, cuyo padre era el primer esposo de Agripina, Cneo Domicio Ahenobarbo. Nerón tenía una muy mala relación con su madre, y su futura esposa, Popea Sabina, lo convenció de matarla. Luego de varios intentos frustrados, la acusó de conspiradora, y ordenó su ejecución.

En la actualidad, no solo en el Cine y la Literatura podemos ver casos de matricidios sino también en la vida real, por ejemplo, en Perú, en 2018, se conoció el caso de un matricidio realizado en cumplimento de un ritual satánico donde la víctima fue asesinada por sus tres hijos. Ese mismo año, se produjo en Portugal el llamado “crimen de Montijo”, donde una mujer fue quemada viva por su hija adoptiva, quien previamente la atacó a martillazos, para quedarse con los bienes de su madre.