Concepto de plenipotenciario

Plenipotenciario es una palabra compuesta, integrada por términos latinos: “plenus” en el sentido de pleno o total y “posse” que puede traducirse como poder. Los sufijos que completan el vocablo son: el sufijo agente y formador de participios “nt”; el de cualidad “ia” y el de actividad “ario”.

Plenipotenciario es un adjetivo que califica a un representante estatal, un ministro, con amplios poderes, especialmente encargado de las relaciones exteriores que tiene la facultad de negociar con libertad los términos y condiciones de un tratado. A pesar de que el nombre resulta asociado a un poder inmenso, tiene menores facultades que un embajador, pues su accionar con amplitud de facultades no es sino para asuntos específicos y no con carácter permanente. Por eso se lo considera un enviado extraordinario que se acredita ante el Estado extranjero para negociar una cuestión en particular.

El concepto no es nuevo, sino por el contrario, los ministros plenipotenciarios fueron muy comunes antes de que los avances en los medios de comunicación hicieran que las distancias fueran recorridas con mayor celeridad, y por eso mandar a un representante al extranjero significaba darle un amplio poder de decisión ya que no podrían hacer consultas de modo inmediato con los gobernantes de su país, ni viajar tan seguido.

Por ejemplo, Juan de Dios Cañedo fue Ministro Plenipotenciario de México, en 1831, ante Perú, Bolivia, Chile, el Imperio de Brasil, Paraguay y Buenos Aires. Francisco José Urrutia fue un diplomático colombiano que vivió entre los años 1870 y 1950, desempeñándose como ministro plenipotenciario en varios países: España, Bolivia (país con el que firmó un tratado de amistad y reciprocidad postal) y Suiza.