Concepto de procuración

La palabra procuración hace referencia a la acción y al efecto del verbo procurar, del latín “procurare”, término integrado por el prefijo “pro” en el sentido de favorecer, y “curare” en el sentido de “cuidar” o de dar algo a otro que lo necesite, o de conseguir algo por nuestros propios medios: “Me han procurado atención médica en el hospital de forma totalmente gratuita” o “Me procuré el dinero necesario para viajar, trabajando día y noche”.

En sentido estricto, es el accionar de una persona que actúa en nombre de otra, pues ha recibido de ella un mandato o le ha sido otorgado un poder, el que también recibe el nombre de procuración. Por ejemplo: “Compraré un terreno para mi primo, pues he recibido de él un poder que me habilita para realizar esa procuración” o “En cumplimiento de la procuración que me encomendó el gobierno de mi país, me dirigí a negociar un acuerdo de negocios con el país vecino”.

También es quien actúa gestionando negocios o realizando acciones de otros, por tener un título de Procurador, que lo habilita para ello. Este título le permite al Procurador, asistir a abogados y escribanos, diligenciar escritos ante organismos judiciales y administrativos, y realizar su seguimiento. Es un profesional con certificados conocimientos jurídicos, que representa a su cliente para diligenciar sus trámites y notificaciones, pero no ejerce su defensa en juicio, ya que ésta es tarea de un abogado, quien también está habilitado para ejercer la procuración de su cliente.
Muchos organismos públicos poseen entes especializados en procuración o cargos detentados por procuradores, por ejemplo, en Argentina, en el Ministerio Público Fiscal, su titular, es el Procurador General de la Nación, siendo el que resulta responsable de su correcto accionar. Fija sus políticas, dicta sus reglamentos y los ejecuta, celebra contratos, vigila a los miembros del organismo, elabora dictámenes para ser tenidos en cuenta por la Corte Suprema de Justicia antes de dictar su sentencia, etcétera. Es quien diseña y establece la política criminal, instruyendo a los fiscales, a quienes puede remover, por medio del Tribunal de Enjuiciamiento.