Concepto de alcaldía

La palabra alcaldía está vinculada con el cargo de alcalde, término que se originó en el árabe clásico قاضي qāḍī y que significa “Juez”.

Se aplica tanto a la función que desempeña el alcalde, que es un funcionario público que ejerce un poder máximo a nivel local; como al edificio desde donde se ejerce esa actividad, y también el ámbito geográfico que abarca su jurisdicción.

En la alcaldía se gestan y deciden políticas que tiendan a que los ciudadanos que residen en esa ciudad o pueblo tengan sus necesidades primarias satisfechas, y de ser posible, que vivan con las máximas comodidades y seguridad.

Ejemplos: “Los vecinos reclamaron en la alcaldía que se limpien las plazas de la ciudad”, “La alcaldía prometió poner cámaras de seguridad en cada barrio para que los vecinos transiten más seguros” o “El territorio que depende la alcaldía es muy amplio puesto que la ciudad es muy grande”.

Cada país organiza de manera diferente a las alcaldías, pero en general son cargos que permiten su reelección ilimitada, como ocurre por ejemplo en Venezuela, quien les encomienda a alcaldes y alcaldesas, el gobierno y la administración de los municipios, siendo ellos la primera autoridad civil. Se requiere ser venezolano, mayor de 25 años y el período de su elección es de cuatro años, con posibilidad de reelección, pero su cargo puede revocarse por referéndum. Si gobiernan un municipio, son alcaldes convencionales, y si gobiernan una alcaldía metropolitana (conformada por un conjunto de municipios mancomunados) son alcaldes metropolitanos.

En Chile, los alcaldes están al frente de las municipalidades, duran cuatro años y son reelegibles sin restricción. En Bolivia también es posible su reelección y el cargo dura cinco años.

En España a cargo de los Ayuntamientos se encuentran los alcaldes o alcaldesas, elegidos por los concejales o los vecinos, a quienes gobierna y representa.

En Argentina se los denomina intendentes, en Brasil prefectos y en México presidentes municipales.

En Literatura

“El alcalde de Zalamea” es un libro que escribió el español Pedro Calderón de la Barca, representante del Siglo de Oro español. Su publicación en el año 1651 se hizo bajo el título “El garrote más bien dado”. Trata del capitán, Don Álvaro, que es alojado en la casa de Pedro Crespo, al pasar por Zalamea, en su ruta hacia Portugal. Allí vive también la hija del dueño de casa, una hermosa joven que se esconde del huésped. El capitán considera que la joven pertenece a una clase inferior por ser villana, pero mediante una treta logra llegar hasta la habitación donde se encuentra Isabel. El general Don Lope, saca a don Álvaro de la casa de Crespo, y se instala él allí, pero cuando deciden marcharse del pueblo, el capitán, Don Álvaro, rapta a Isabel, y abusa de ella. Pedro Crespo es elegido alcalde de Zalamea, y condena a muerte a quien le quitó el honor a su hija. El rey lo convierte en alcalde perpetuo.