Concepto de ácido

Del latín “acidus”, ácido, significa, de sabor avinagrado, aplicándose a todo lo que es desabrido o áspero.

Químicamente, los ácidos, son cuerpos compuestos, formados por átomos de hidrógeno, reemplazables fácilmente por átomos de metal, relativamente agrios, con la aptitud de enrojecer los tonos vegetales azules, y saturar en forma completa, o no, los álcalis y los óxidos, con el fin de formar sales. Son corrosivos en contacto con la piel.

Los ácidos pueden dividirse en hidrácidos, que son ácidos formados por la unión de algunos no metales, especialmente los halógenos y los anfígenos con el hidrógeno; y los oxácidos, formados por la unión de los óxidos no metálicos con el agua. Derivados de los ácidos oxácidos, encontramos los ácidos tioácidos, donde se sustituye un átomo de oxígeno por uno de azufre. La combinación de hidrógeno con otro elemento forman los hidruros.

El ácido sulfúrico, obtenido a partir de la oxidación de óxido de azufre, es altamente corrosivo y es el que más se produce a nivel mundial. Se utiliza para producir fertilizantes y en la industria petroquímica.

El ácido fórmico o metanoico, es líquido, soluble en agua, incoloro y éter. Lo poseen las hormigas, las ortigas y las abejas, y es lo que produce que sus picaduras o pinchazos den dolor y picazón.

El ácido acético es también soluble en agua, incoloro y de olor picante, y es utilizado en droguerías, pinturas y para hacer colorantes.

El ácido benzoico se encuentra formando benzoilglicocola o ácido hipúrico, que sintetizado en el riñón de los mamíferos, y es poco soluble en agua.

El ácido clorhídrico es un gas formado por la combinación de cloro e hidrógeno y es muy corrosivo.

En los alimentos, hay algunos, que poseen sabor ácido, detectado así, por las papilas gustativas, presentes en la lengua, que tienen sensores, capaces de detectar los iones hidronio, formados por los ácidos ante la presencia de agua. Entre estos alimentos, podemos mencionar a los cítricos y al vinagre.

Por otro lado, dentro de los alimentos, se reconocen, considerando su ph, los alcalinos y los ácidos. Estos últimos, al descomponerse en el proceso digestivo, aportan un ph entre 0 y 6. Sin embargo, el organismo saludable, necesita un ph, que sea ligeramente alcalino. Los alimentos alcalinos tiene un ph de más de 7. La harina, el azúcar y los arroces refinados, las carnes, los panes blancos, los edulcorantes artificiales, el café, las frituras, las pastas hechas con harina blanca, los huevos y la leche de vaca, son algunos alimentos ácidos, cuyo consumo conviene reducir en favor de los alcalinos, entre los cuales, incluimos el agua mineral, las lentejas, la calabaza, las frambuesas, las manzanas, las naranjas, etcétera.