Concepto de acético

La palabra acético, procede del latín “acetum”, que significa “vinagre” (ácido acético diluido) y se usa para referirse a todo lo relacionado con el vinagre o a aquello que lo origina.

El ácido acético, ácido metilcarboxílico o ácido etanoico; perteneciente a los ácidos carboxílicos, es un ácido débil, cuya fórmula química es CH3-COOH (C2H4O2). Es una sustancia orgánica, producida de modo industrial, en presencia de un catalizador por oxidación del acetaldehído o cuando las bacterias acéticas actúan, fermentando el alcohol del vino en presencia del aire. Su síntesis original fue en 1847, y se debió a la labor del químico alemán, Hermann Kolbe, que lo obtuvo a partir del disulfuro de carbono. La pasteurización fue lograda por Louis Pasteur, en 1895.

Su olor es picante y penetrante, es incoloro, inflamable, soluble en agua y corrosivo. Tiene una densidad de 1049 kg/m3 (g/cm3). Su punto de fusión es 16,6 °C y su punto de ebullición es de 117,9 °C.

Su aplicación es múltiple, usándose como reactivo o disolvente, y para elaborar acetatos, pinturas, drogas, filmes, limpiadores y colorantes, y para revelar fotografías. Es efectivo para eliminar las micro-bacterias. Entre otros usos médicos, es útil como tinte en las colposcopias, estudio que sirve para detectar el virus de papiloma humano. Puro, es muy peligroso para la piel, y debe manipularse con cuidado. Se denomina en este caso, ácido acético glacial. Diluido, como vinagre, tiene diversos usos hogareños, como limpiador y desinfectante, y también en Gastronomía, donde es común utilizarlo como aderezo, reconociéndosele propiedades beneficiosas para la salud, como reducir el azúcar en sangre, el colesterol y la presión arterial.