Concepto de agraciado

La palabra agraciado, es el participio del verbo regular, no pronominal y de primera conjugación, agraciar, integrado por el prefijo “a” del latín “ad” (“hacia”), “gracia”, del latín “gratia”, en el sentido de algo grato o un favor o concesión, más el sufijo “ado” del latín “atus” formador de participios de verbos de primera conjugación.

Agraciado es el adjetivo que califica a lo que es bello, simpático, pleno de dones y virtudes, especialmente estéticas, aplicado, en general, a los seres humanos, aunque puede decirse de ciertas especies de animales.

Lo agraciado resulta agradable a la vista, y suele ser muy positivo para quien lo ostenta. Muchos estudios demuestran que ser agraciado ayuda a conseguir amigos, pareja y mejores trabajos. El agraciado suele ser más aceptado y exitoso. Tradicionalmente se ha relacionado la belleza con la bondad, y la fealdad con la maldad; siendo esto solo un prejuicio sin ningún tipo de sustento, pero podemos apreciarlo, por ejemplo, en los cuentos infantiles, donde los personajes buenos son agraciados; y los malos, no. Estos estereotipos, por suerte, están cambiando, y alguien que no tenga sus rasgos demasiado armónicos, suele verse agraciado por su simpatía, su modo de expresarse, su seguridad y autoconfianza, etcétera; mientras que alguien físicamente agraciado, puede resultar antipático, aburrido o soberbio; siendo la actitud, lo más importante. Una persona poco agraciada puede mejorar su apariencia, con vestimentas o peinados adecuados, maquillajes y otros tratamientos cosméticos, o recurriendo a cirugías estéticas. Un ser poco agraciado, cuando es simpático, cariñoso y solidario, agrega una luz especial a su ser, que lo hace hermoso, pues la belleza es subjetiva.

Ejemplos de uso: “mi cachorrito es muy agraciado, todos voltean a mirarlo por su pelaje brillante y su andar majestuoso”, “Mi niño no es muy agraciado, y sufre discriminación en el colegio, pero voy a intentar que se convierta en un joven seguro, a quien no le importe la opinión ajena, se sienta conforme con quien es, y cultive su espíritu”, “En el concurso de belleza compitieron diez agraciadas jovencitas”, “Luego del terrible accidente, su rostro quedó poco agraciado, pero la cirugía hizo milagros” o “Lo malo de ser agraciada es que no valoran tu inteligencia, sino tu apariencia”.

También se utiliza para designar a quien es afortunado, o sea, que la suerte lo acompaña, por ejemplo: “Tuvo una agraciada vida, rodeada de amor y de lujos” o “Se presentó el agraciado ganador del premio a la mejor producción artística y se dirigió al público con mucha humildad”.