Concepto de apuesto

La palabra apuesto, procede del latín “appositus”, participio del verbo “apponere”, integrado por la preposición “ad” = “hacia” y el verbo “ponere”, en el sentido de poner o colocar.

Puede usarse en dos sentidos: como primera persona singular del modo indicativo del verbo apostar, se refiere a un juego de azar, en el que, al menos dos personas, realizan una afirmación sobre algo que sucederá, y, si resulta cierto lo que alguna o algunas expresaron, de modo oral o escrito, ganarán la apuesta, que puede tener premiaciones simbólicas o materiales; perdiendo la apuesta el que no acertó. También suelen usarse apuestas, entre amigos o familiares, donde se juega, sin premios, solo por diversión, a dar un pronóstico, de lo que ocurrirá”.

Ejemplos de uso: “Te apuesto a que mañana lloverá; si es así, me deberás pagar una cena”, “Apuesto a que mi hijo será varón; mi esposa apostó que es nena, mañana con la ecografía, sabremos quién ganó”, “Te apuesto a que la maestra, mañana nos tomará una evaluación” o “Apuesto habitualmente mucho dinero en el Casino, y eso está arruinando mi economía, pues pocas veces gano, con el número que elijo”.

En otro sentido, como adjetivo, alguien apuesto es el que posee un aspecto interesante y atractivo. si bien puede aplicarse a hombres o mujeres, suele preferirse su empleo en los primeros, como sinónimo de bien parecido, buen mozo, elegante o agraciado. Que alguien sea calificado de apuesto, es altamente subjetivo, y variar, con cada cultura, con las épocas históricas, y con cada persona que juzgue. Puede estar relacionado con sus rasgos faciales, su contextura física, su modo de vestir, de peinarse, de caminar, sus gestos, etcétera.

Ejemplos: “Mi vecino es muy apuesto para mí, porque me gustan los hombres altos y rubios, pero mi madre no lo cree así, porque le gustan los morenos”, “Con ese traje tan elegante, luces increíblemente apuesto” o “No es muy apuesto físicamente, pero su nobleza y su simpatía, lo hacen un hombre admirable, encantador y muy afortunado en el amor”.

En el Cine, se estrenó en el año 2018, la película “Tuya, mía... te la apuesto” de producción colombo-mexicana, bajo la dirección de Rodrigo Triana. Es un film humorístico, que en Colombia se conoce como “La pena máxima”. Trata de la apuesta, en el primer sentido definido del término, que realiza un empleado de la oficina de impuestos, de nacionalidad mexicana, comprometiendo todo su dinero, confiando en que su país, derrotará en el partido de fútbol, a la selección estadounidense. Él cree, que, si concurre al estadio, le asegura el triunfo a su país, pero el destino le juega una mala pasada, y no puede asistir.