Concepto de bulimia

Palabra de origen griego, surgida de la unión del término "bous" que significa "buey", y "limos, que se traduce como "hambre", o sea que bulimia, en sentido etimológico es “hambre de buey”. Se trata de una enfermedad manifestada en trastornos alimenticios, donde el paciente siente la necesidad imperiosa de comer en exceso, pero luego le sobreviene la culpa y necesita eliminar la comida de su cuerpo. La idea es hacer dieta, pues el bulímico se ve gordo, pero tras tratar de disminuir o evitar los alimentos, le sobreviene una gran ansiedad y un deseo compulsivo de comer, que no puede resistir. Acto seguido, sintiendo que lo que hizo va contra su propósito de bajar de peso, se expone a prácticas extractivas que le ocasionan daños corporales, como ingerir laxantes, realizarse enemas, consumir diuréticos, provocarse vómitos o practicar ejercicios físicos exagerados.

El grupo de mayor riesgo lo constituyen las adolescentes de sexo femenino de clase media o alta, con baja autoestima, y muy preocupadas por lograr aceptación social a través de la figura que aparece como modelo a imitar, en revistas o programas televisivos, donde los modelos que se presentan como estereotipos de belleza, pocas veces coinciden con los cuerpos de las personas reales. También puden influir factores genéticos como predisponentes, necesitándose un ambiente que los ayude a manifestarse.

Como prevención, los padres, docentes y otras personas a cargo de niños y adolescentes, deben reforzar la autoestima desde edades tempranas, enseñarles a quererse tal cual son, a comer sano, a practicar deportes, a tener confianza en los adultos para contarles sus miedos y frustraciones y a debatir sobre la imposición social de modelos de belleza

Las consecuencias psicofísicas pueden ser graves, e inclusos fatales para el bulímico. Puede provocar anemia, jaquecas, mareos, pérdida del cabello, arritmias cardíacas, caries dentales, deshidratación, esterilidad, rotura esofágica, irritabilidad, depresión, angustia, etcétera y hasta puede llegar a provocar la muerte del afectado. Por eso, se recomienda acudir al médico lo antes posible, y los familiares estar muy atentos a los síntomas.

Bulimia y anorexia

Es más difícil de detectar que la anorexia (ausencia de ingesta de comida y hasta de líquidos) aunque muchas veces aparece combinada con ésta (períodos de atracones y otros donde no se come prácticamente nada) pues el entorno familiar o los amigos observan que el paciente come, incluso demasiado, y la expulsión del alimento se hace en forma privada. Esto es perjudicial, ya que cuanto más precozmente se detecte, mayor es la posibilidad de recuperación.