Concepto de escuálido

El adjetivo escuálido se derivó del latín “squalidus”, vocablo integrado por el verbo “squalere” en el sentido de “estar descuidado” más el sufijo “idus” formador de adjetivos. “Squalidus” era lo que estaba sucio, improductivo, árido o rugoso. Luego se aplicó a todo aquello que era flaco y miserable, y ese es el significado actualmente de escuálido en nuestro idioma.

Se aplica al animal o al ser humano de delgadez extrema, lo que puede deberse a la falta de alimentación, que produce desnutrición, o a una enfermedad (entre otras, hipertiroidismo, anorexia, bulimia, cáncer, diabetes tipo 1).
Con respecto al hambre, si bien el problema es mundial, es África (especialmente en Uganda, Somalia, Sudán, Nigeria, Kenia y Etiopía) un país donde las imágenes de personas escuálidas, especialmente niños, impresionan y dan un grito de alerta y pedido de socorro que parece no escucharse. Las guerras, las sequías y los malos gobiernos, contribuyen a que la situación se agrave.

Entre los peces, los escuálidos pertenecen al orden de los Scualiformes, pudiéndolos hallar en los océanos Atlántico, Pacífico e Índico. miden entre 60 y 160 centímetros, presentando dos aletas dorsales, cada una con un aguijón, y sin contar con aleta anal.

Hay animales que son escuálidos o muy delgados por naturaleza, por causas genéticas, como el caso de los perros galgos. Entre las personas también los hay escuálidos, aunque estén bien alimentados y sanos. La Literatura, nos muestra un personaje pintoresco, de estas características, en “El Quijote” de Cervantes.

También las plantas pueden ser escuálidas cuando son débiles, y tienden a marchitarse: “Estas flores escuálidas, aunque las ponga en agua, pronto se marchitarán” o “Mis escuálidos helechos a pesar de todo, aún viven”.

Puede también usarse para calificar ideas y argumentaciones cuando tienen poco sustento: “Las escuálidas argumentaciones del presidente para imponer medidas restrictivas al consumo, enojaron a la población” o “Chávez, llamó escuálidos a sus opositores políticos por considerar que tenían poca fuerza en número y en decisiones”.