Concepto de inmiscible

El adjetivo inmiscible se formó de la unión de los siguientes términos latinos: el prefijo de negación o privación “in”, el verbo “miscere” que significa “mezclar” y el sufijo de posibilidad “ible”; siendo, por ende, sustancias inmiscibles, las que resultan imposibles de juntar, dando por resultado una mezcla heterogénea y no homogénea. Esta cualidad es un atributo de algunas mezclas químicas; y el antónimo de la miscibilidad, que califica a las mezclas que resultan homogéneas, como ocurre si unimos agua y alcohol.

Resultan inmiscibles aquellas sustancias que, al mezclarse, pueden seguirse reconociendo, no perdiendo su individualidad. La vinculación de la miscibilidad y la inmiscibilidad con la entropía es muy grande; siendo la relación directamente proporcional: a mayor entropía, mayor miscibilidad.

Los sólidos son generalmente inmiscibles, y son por lo común miscibles los gases y los líquidos, como ocurre, por ejemplo, con el agua y el alcohol, ya mencionados, o el agua y el ácido ascético; que, si los mezclamos en la proporción que queramos, es imposible luego, reconocerlos en su individualidad. Sin embargo, algunos líquidos pueden presentar la característica de ser inmiscibles, como sucede con la unión del éter etílico y el agua; que, si bien en ciertas proporciones son solubles, no lo son en todas.

El peso de la cadena de hidrocarburos, determina muchas veces si son o no inmiscibles. Los líquidos inmiscibles, como la mezcla de agua y aceite, se reconocen por el aspecto turbio del líquido resultante; en cambio, si son miscibles, el líquido obtenido tendrá un color claro; salvo que el índice de refracción de ambas sustancias sea parecido, en cuyo caso, podrán tener un aspecto claro, a pesar de ser inmiscibles. En los líquidos inmiscibles, podemos observar que el elemento que resulta ser menos denso, asciende; mientras desciende el más denso.

Los lípidos, por ejemplo, son inmiscibles en agua, por su larga cadena. También es inmiscible el ácido valérico o pentanoico.

Pasando a los sólidos, si tomamos el caso de los metales, los inmiscibles no permiten la formación de aleaciones. Al fundirlos, se los puede mezclar, pero si se congelan se produce la separación en capas, como sucede con el cobre y el cobalto. Un caso de sólidos miscibles son el cobre y el níquel.