Concepto de mancillar

Mancillar o amancillar, es manchar o deslucir, lo que puede aplicarse a las cosas, materiales o inmateriales, o a los seres vivos, cuando se deterioran o dañan, ya sea por la acción de la naturaleza o del hombre: “Se ha mancillado la estatua, luego de tantos años de ser castigada por la lluvia”, “Los niños mancillaron con sus juegos, el césped del jardín”, “Los años mancillaron mi espíritu y hoy me siento solo y apesadumbrado”, “El paso del tiempo mancilló su belleza, que otrora la hacía destacarse” o “Los latigazos mancillaron el cuerpo del esclavo, que se dobló en señal de sumisión”. Pueden mancillarse no solo individuos sino pueblos enteros, cuando son atacados en su dignidad y en sus derechos, como lo que ocurrió en la conquista de América por parte de los europeos.

Mancillar es, además, deshonrar a alguien, quedando su buen nombre enturbiado, y su reputación rota. Ejemplos: “Has mancillado tu honor al cometer el terrible pecado de abandonar a tu familia e ir detrás de un romance pasajero”, “Dijeron muchas mentiras sobre mí, y mancillaron mi nombre sin motivo” o “Antes de mancillar el honor de una persona, asegúrate que tus acusaciones sean ciertas”.

En el Antiguo Testamento se aplica este verbo, al honor mancillado de Dina, hija de Jacob, por el hecho de que Siquem tuvo con ella relaciones sexuales sin estar casados. En otra parte se usa mancillar para referirse a las relaciones adúlteras, y a las relaciones sexuales de los humanos con animales. Para que las relaciones sexuales no sean mancilladas deben ser dentro del matrimonio según la Biblia, pues solo el matrimonio que Dios bendice, goza de la posibilidad de tener relaciones sexuales, libres de pecado.