Concepto de obesidad

Obesidad es una palabra derivada del latín "obēsus", que significa gordo o corpulento, aludiendo a la persona excedida en peso de manera significativa.

Si bien son necesarias las reservas energéticas en el tejido adiposo; en los obesos, es tanta la acumulación, que resulta dañina al organismo. Es una enfermedad crónica que no solo afecta al hombre, sino a muchas especies del reino animal, como perros, gatos o caballos.

En los humanos, para considerar a alguien como obeso, debe tener un índice de masa corporal (IMC) obtenido por el cálculo relacional entre la altura y el peso al cuadrado del paciente, que sea 30 kg/m2 o más, en personas adultas, o que tenga al menos 102 cms. de cintura en los hombres, o más de 88 cms. en las mujeres. Exteriormente el obeso presenta pliegues cutáneos.

Si bien, comparte con el sobrepeso, a característica de que la persona posee más peso del considerado normal, el sobrepeso supone un IMC de más de 25, y como ya dijimos, el sobreso supera los 30, por lo que la diferencia es que la obesidad es un sobrepeso más marcado.

La obesidad no solo reconoce su origen en la ingesta demasiado cuantiosa de comidas, sobre todo grasas, con balance calórico positivo, que es la más frecuente y se denomina exógena, que puede estar combinada con escasa actividad física; sino que también puede poseer una base genética, u obedecer a un trastorno metabólico. A esta última se la conoce como obesidad endógena, que puede ser por causas endocrinas o cerebro-hipotalámicas. La obesidad idiopática o constitucional, no tiene causas tan bien identificadas, y se relaciona con factores heredados.

Además de no cumplir con los estereotipos de beleza impuestos socialmente, lo que podría y debería combatirse, ya que son pautas culturales y estigmatizantes, la obesidad constituye un factor de riesgo coronario, de diabetes tipo 2, de hipertensión arterial, apnea, de problemas óseos y articulares y de hipercolesterolemia, predisponiendo a la arteriosclerosis. Se cree que hay nueve tipos de cáncer en los que la obesidad tiene un rol esencial en su desencadenamiento: cáncer uterino, de recto, de colon, de mama, esofágico, de ovario, páncreas, vesícula y riñón.

El tratamiento, obviamente, dependerá del origen de la patología, pero, en general hacer una vida activa, evtando el sedentarismo, reducir las grasas y azucares en la dieta, ayuda a combatir la obesidad.

En el caso de los niños, la obesidad ocasiona problemas que son típicos de los adultos, como la diabetes o la hipercolesterolemia, aunque también es frecuente que produzca angustia y baja autoestima.

Es un problema tan extendido que la OMS, considera que la obesidad es una pandemia no infecciosa que afecta al mundo entero, exponiéndolo a las enfermedades graves antes mencionadas, que terminan afectando la calidad de vida y provocan la muerte anticipada de quienes la sufren.

La o0besidad mórbida, es el caso más grave, y ocurre cuando el IMC es de 40 o más, constituyendo una imporetante discapacidad, pues la persona que la padece está muy limitada en sus movimientos, se fatiga con facilidad y las comorbilidades aumentan de modo significativo; provocando además, problemas en la interacción social, pues son frecuentes las discrminaciones y estigmatizaciones.