Concepto de osamenta

La palabra osamenta procede etimológicamente del latín “ossamentum”, integrado el vocablo por “ossa”, que designa a los huesos, a lo que se le añade el sufijo instrumental “mentum”. Los huesos son órganos que son comunes a todos los animales vertebrados, compuestos por sales de calcio y materia orgánica, variando su número y su largo, conformando su endoesqueleto, sirviéndoles como estructura de sostén, y como protección de órganos internos, permitiendo ciertas funciones, como, por ejemplo, caminar. No son los huesos totalmente lisos, sino que presentan cavidades y salientes.

El sinónimo más apropiado para osamenta, es esqueleto, que es el conjunto de huesos, aunque también puede designar no a la totalidad de los que conforman el esqueleto sino a un grupo de ellos. Hay osamenta de cabeza y cuello, del troco y de los miembros superiores e inferiores.

En el ser humano adulto, la osamenta se integra por doscientos seis huesos, en el caballo por doscientos cinco, en el perro son alrededor de trescientos, en el gato el número es similar, pero son más delgados. La mayoría de los huesos del gato están en su columna vertebral, y por eso tiene mayor agilidad y flexibilidad.

Ejemplos de uso:

“Los días húmedos, el anciano se queja de dolores en la osamenta”, “El perro arrastra su osamenta cansada, sobre el pasto húmedo y fresco” o “Lo único que queda tras la muerte es la osamenta, y eso nos iguala a todos”.

Los arqueólogos se caracterizan por hallar osamentas humanas y de animales cuya sepultura se remonta a muchos años, lo que permite probar la evolución, haciendo una datación de los huesos, para calcular su edad, especialmente si se trata de huesos prehistóricos. Por ejemplo, el hallazgo en 1974, de la osamenta de Lucy, de una antigüedad de unos 3.000.000 de años, reveló que tenía un cráneo muy pequeño, pero que ya mantenía una postura bípeda.

El músico y cantante ecuatoriano, Julio Jaramillo (1935-1978) escribió y entonó “Bodas Negras” una canción lúgubre, cuya historia dice ser relatada por un enterrador, donde el enamorado desentierra un cadáver, al que solo le queda la osamenta, y celebra la boda con su amada fallecida, y la acostó junto para él para morir a su lado.