Concepto de queloide

La palabra queloide, de uso médico, se compone de los siguientes términos griegos: “khele” en el sentido de “pinza de cangrejo” y “oide” que alude a que se trata de una apariencia.

Se le dice queloide a aquella cicatriz hipertrófica, que se presenta roja al principio y luego empalidece, y con la piel elevada, semejando la pinza de un cangrejo, en el caso de heridas mal cicatrizadas, cirugías, raspaduras, picaduras, lugares donde se ha inyectado una vacuna, o ser producto de quemaduras, acné, o perforaciones por piercing. En algunos casos, es difícil saber la causa, siendo más comunes antes de los treinta años, y a veces puede ser una condición hereditaria. Es más frecuente en la población africana, asiática o latina.

Los fibroblastos reaccionan de modo anómalo y crean colágeno en exceso durante el proceso de cicatrización.
La piel lesionada, forma tejido cicatricial, pero aparece como un bulto, que tiende a crecer en su superficie con el tiempo, formando capas, una sobre la otra, extendiéndose más allá de donde estaba la herida originaria, y si bien es algo benigno, que ocasiona por lo general, solo problemas estéticos, puede causar problemas de movilidad, cuando afecta las extremidades. Los queloides ocasionan picazón a algunas personas.

La colocación de vendajes de silicona que presionan el queloide, suelen ser efectivos, para aplanarlos, especialmente si se colocan prontamente, como también esteroides inyectables y la terapia láser. En casos más graves puede recurrirse a la cirugía. Se debe evitar la exposición al sol de la zona.

Los lugares del cuerpo donde se pueden generar queloides con mayor facilidad, son el lóbulo de las orejas, los hombros, el cuello y la región del esternón.

Se debe diferenciar el queloide de una cicatriz hipertrófica, ya que ésta no crece más allá de la herida que pretende cicatrizar, y no progresa luego de unos seis meses.