Concepto de cicatriz

La palabra cicatriz llegó al español desde el latín “cicatrix”, en el sentido de la marca que queda luego de curarse y cerrase una herida, ocasionada entre otras causas, por una cirugía, una caída que produce una herida cortante, una infección, un corte con algún objeto, una quemadura, un raspón, ser las secuelas del acné o la varicela, etcétera.
Al desgarrarse el tejido epitelial, en cualquier lugar del cuerpo, crece una capa de tejido fibrilar, que forma una especie de parche sobre la piel lastimada, lo que hace que la dermis no presente un aspecto uniforme, sino que esa zona, aparezca visiblemente diferenciada del resto, resultando antiestética en mayor o menor medida, según su tamaño y aspecto general, ya que puede ser plana, estar hundida o presentarse como un bulto, adquiriendo un tono rojizo o un color más claro que el resto de la piel al cabo de un tiempo, aunque algunas pueden desaparecer, o quedar con el tiempo muy poco visibles.

Al principio la herida se inflama, formándose una costra superficial, luego comienza la herida a repararse con la acumulación de colágeno y fibrina, tensándose la herida en la zona de sus bordes. Más tarde el colágeno se reabsorbe, quedando solo en los límites de la lesión.

Existen cremas que disminuyen o disimulan las cicatrices, así como tratamientos más intensivos, como la dermoabrasión, que elimina las capas muertas de la piel, el láser o cirugías.

Ejemplos: “Tengo una cicatriz como consecuencia de una cesárea”, “Me caí de la moto, me lastimé y me quedó una gran cicatriz en la pierna derecha” o “Me quemé cocinando hace años, y de recuerdo de ese accidente me quedó una fea cicatriz en la mano”.

Por extensión, y metafóricamente, una cicatriz también es lo que queda luego de un profundo dolor, que deja huellas en el alma: “Los golpes de la vida me dejaron hondas cicatrices imposibles de olvidar” o “Pasó el tiempo, pero la pérdida repentina de mi madre me lastimó tanto, que llevo por ello una cicatriz en el corazón por siempre”.