Concepto de charco

La palabra charco tiene un incierto origen etimológico, y probablemente haya surgido de la onomatopeya del chapoteo en el agua, ya que un charco hace referencia a un depósito de agua quieta, de pequeñas dimensiones, tanto en longitud como en profundidad.

Un hueco en un terreno de tierra puede generar un charco tras producirse una lluvia: “El camino es de tierra, y como llovió, se volvió intransitable, ya que se llenó de charcos bastantes profundos”.

En charcos relativamente profundos, suelen encontrar su hábitat algunos animales, como sapos y ranas, y algunos peces. También por la humedad que generan, viven allí, protozoos, mosquitos y otros insectos. Algas y hongos encuentran también un lugar apropiado para vivir en los charcos. Se trata muchas veces de micro ecosistemas de existencia efímera, y la vida de los animales depende de que el charco no se seque.

En las ciudades, también pueden generarse charcos si hay pozos en pisos, veredas o calles, y por alguna razón se llenan de agua: “se rompió un caño de agua, y la calle se convirtió en un enorme charco” o “En mi cocina se formó un charco de agua, pues el piso está mal colocado, y hundido en una zona que se llena de agua cuando baldeo”.

En sentido figurado, se habla de “cruzar el charco” cuando se atraviesa alguna masa de agua para ir de una ciudad a otra o de un país a otro: “Crucé el charco y llegué desde Argentina hasta Uruguay, en apenas una hora y media”.
“Charco. Canciones del Río de la Plata” es un documental donde músicos argentinos y uruguayos se reunieron para encontrar una identidad musical que los hermane. Se tardó cinco años en hacer la película por razones de presupuesto, y finalmente se estrenó en 2017.