Concepto de recaída

La palabra recaída es la acción y el efecto del verbo recaer, integrado por el prefijo de reiteración “re”, y por el verbo latino “cadere”, que se traduce como “caer”, por lo cual una recaída significa literalmente “volver a caer”.

Es en Medicina donde se usa con mayor asiduidad la expresión recaída, cuando el paciente, pareciendo que ya estaba superando la etapa aguda de la enfermedad física o psicológica, estando convaleciente, y habiendo mejorado en sus síntomas, la dolencia reaparece.

Debemos distinguir la recaída de una enfermedad, de la recidiva, que es cuando la patología regresa, considerándose que el paciente ya estaba curado.

Es frecuente hablar de las recaídas en las gripes, pero estrictamente, si no nos curamos bien, y antes que desaparezcan los síntomas, volvemos a enfermarnos, se está padeciendo una complicación de la enfermedad, y es porque otro virus (para el que nos atacó primero adquirimos inmunidad) o una bacteria, ha ingresado en nuestro organismo, y, aunque los síntomas puedan ser parecidos, es otra enfermedad. Por eso conviene recuperarnos bien, haciendo el reposo necesario, antes de retomar nuestras tareas habituales, pues las defensas bajas pueden hacer que los microorganismos no encuentren barreras defensivas y nos invadan.

Las enfermedades psiquiátricas, como la depresión o el trastorno bipolar, suelen manifestar recaídas, cuando los síntomas vuelven a presentarse, ya que son, frecuentemente, cíclicas.

También se habla de recaída para referirse a la depresión postparto, donde la reciente madre sufre irritabilidad, angustia, confusión, fatiga y cambios de humor.

En las adicciones a ciertas sustancias (drogas o tabaco) o actividades (como en la ludopatía) durante el proceso de recuperación, y aún ya en abstinencia, las recaídas son habituales, implicando un retroceso paulatino hacia pensamientos y conductas ya superadas, que son típicas de la adicción activa. No es alarmante, aunque se debe estar atento, para que esa recaída no sea vivida como una frustración tan grande, que impida volver a concentrarse en la recuperación, pensando que es inútil sanar. Se le debe informar y concientizar al adicto de aquellos síntomas que pueden significar llegar a tener una recaída (como comenzar a pensar en la adicción, ansiedad, insomnio, frecuentar sitios donde exista riesgo, descuidar el tratamiento, etcétera) para tomar precauciones en sus inicios, ya que cuando los síntomas están instalados, es difícil evitar las recaídas. Otra adicción es la dependencia emocional, que es creer que solo valemos en función, y por otra persona, con quien se ha creado un vínculo tóxico, y es otro trastorno que tiende a tener recaídas.