Concepto de plomo

La palabra plomo procede, del término latino, tomado como préstamo de la lengua ibérica, “plumbum”, formado de la onomatopeya del ruido que hace algo pesado al caer, “plum”.

En química, y en la tabla periódica, el plomo es un elemento químico, de número atómico 82, siendo su símbolo Pb, atendiendo al origen latino del término.

Al plomo raramente se lo encuentra puro en la naturaleza. en general lo hallamos combinado formando galena. Los depósitos de mena de plomo tienen origen hidrotermal.

En la mayoría de los minerales encontramos plomo en una cantidad menor al 10 %. El plomo es pesado, tóxico, fácilmente fundible, denso, maleable, no elástico pero flexible, resistente a la corrosión, de tomo plateado (aunque en estado puro es azulado) que hierve a 1725 º C, siendo sus valencias 2 y 4. No es buen conductor de la electricidad.

Con muchos metales forma aleaciones, y compuestos tales como óxidos de plomo, silicatos de plomo, tetraetilo de plomo y sulfuros de plomo.

Se obtiene por tostación y reducción. La galena se calienta en presencia de aire, transformándose en monóxido de plomo, que se reduce con carbón en un horno.

En la antigüedad se lo usaba, en su formato de láminas, como soporte de escritura, y en la antigua Roma se lo usó para revestir caños y bañeras. En la Edad Media, se recubrían con plomo, los techos, las flechas y las fuentes bautismales.

Se utiliza actualmente en la fabricación de acumuladores, pigmentos, blindaje protector de radiaciones, forros de cables, plomadas de pesca, materiales de construcción, en la industria química, pilas nucleares, municiones, etcétera. El tetraetilo de plomo es usado como aditivo de la gasolina.

Si bien el medioambiente contiene plomo de modo natural, la actividad humana, contribuyó a que se encuentre en concentraciones tóxicas. Los caños de escape de los vehículos, hacen que las sales de plomo lleguen al ambiente.
El plomo provoca plumbosis o saturnismo, esta última denominación fue dada porque los alquimistas llamaban al plomo, saturno. La plumbosis, ocasionada porque el organismo lo transforma en sulfuro de plomo, ocasiona daño renal, anemia, abortos espontáneos, problemas fetales, daños al sistema nervioso, infertilidad, problemas de aprendizaje e hipertensión arterial. Probablemente las sorderas que sufrieron el músico Beethoven y el pintor Goya, se debieran a contaminación por plomo.

Geográficamente, en la provincia española de Almería, se encuentran los restos de una antigua caldera volcánica, que se conoce como El Plomo.

En Chile, se halla el cerro El Plomo, que es una montaña cuya altura es de 5424 msnm. Está ubicada en la región Metropolitana de Santiago de Chile.