Concepto de saciar

Saciar es un verbo regular y pronominal, de primera conjugación, cuyo origen se remonta al vocablo latino “satiare”, derivado del adverbio “satis” que puede traducirse como “bastante” o “suficiente”. Es por ello, que saciar es bastar, satisfacer o lograr aquello que resulta suficiente, para calmar una necesidad.

La acción de saciar es aquella por la cual contamos con los medios o recursos para que nuestros deseos y necesidades se satisfagan, siendo su resultado el de estar saciados o completos. Estas demandas pueden ser orgánicas, emocionales o espirituales, y todos los humanos las tenemos, al igual que el resto de los seres vivos, aunque algunas son más esenciales que otras, siendo algunas positivas y otras negativas.

Saciar las necesidades básicas es prioritario e ineludible, para poder vivir, como lo son, comer, evacuar, beber y dormir. Cada ser vivo, necesita, según su naturaleza, saciar diversos requerimientos: una planta necesita agua, sol y nutrientes de la tierra; un parásito de su huésped, un animal carnívoro de su presa, etcétera.

En los humanos, otras necesidades también son importantes para llevar una vida digna: amor, amistad, placer, cultura, etcétera. Que alguien pueda saciarse, depende, en gran medida de sus características físicas y psicológicas, ya que hay personas, que, por diversos motivos, están siempre insatisfechas y son insaciables; y otras, que se conforman con muy poco. La religión afirma que las necesidades espirituales solo pueden ser saciadas creyendo en Dios, y uniéndose a su Plan Divino. A veces saciamos nuestras necesidades de modo inconveniente y riesgoso.

Ejemplos de uso: “Necesito saciar mi sed, pues hace mucho que no ingiero líquidos y me estoy sintiendo mareado”, “Mi sed de venganza no pudo ser saciada, y mi furia crece día tras día”, “Sacié mi hambre comiendo unas ricas empanadas”, “No encuentro el modo de saciar el apetito de mi cachorro, siempre quiere más comida”, “Saciar el ansia de acumular dinero de mi tío, es casi imposible, es un avaro ambicioso y egoísta”, “Tenía una gran angustia, y al entregarse a Dios, pudo saciar el vacío de su alma, y hoy es un hombre pleno y feliz”, "Quise saciar mi deseo de aventuras en un zafari y casi pierdo la vida", "Intenté saciar mi apetito comiendo dulces y me indigesté", o “Debo saciar mi necesidad de amor, soy un dependiente emocional, y eso me trae muchos problemas”.