Concepto de encarnizada

La palabra encarnizada es la acción y efecto del verbo encarnizar, que hace alusión a la desesperación e impulso irrefrenable que siente el animal carnívoro y feroz, como leones, tigres, lobos o pumas, para lanzarse sobre la carne para devorarla. Por extensión se aplica para calificar todo aquello que resulta cruel, violento y sanguinario.

Si bien los animales en estado salvaje, son cazadores y arremeten contra inocentes presas para saciar su hambre, no solo ellos realizan acciones encarnizadas. Lamentablemente la historia de la humanidad nos da sobrados ejemplos de acciones encarnizadas, protagonizadas por personas contra animales para matarlos por placer o codicia; y contra otras personas, movidos por intereses territoriales, económicos, religiosos, ideológicos, etcétera, suyos o de quienes los obligan a ello, por lo cual, matan y lastiman sin piedad a sus semejantes.

Ejemplos: “Fue una lucha encarnizada la que protagonizaron los ejércitos enemigos, dejando un tendal de muertos y heridos”, “La Segunda Guerra Mundial mostró que el hombre puede ser más encarnizado que cualquier bestia” o “En una encarnizada retirada, los maleantes dispararon para cubrirse, y varios policías perecieron a raíz de ello”.
La Literatura y el Cine muestran en sus argumentos numerosos ejemplos de conductas encarnizadas en distintos escenarios y contextos, generalmente en el marco de guerras.

Esta tendencia violenta de las personas llevó a Thomas Hobbes, cuestionado filósofo inglés que vivió entre 1588 y 1679, y fue testigo de la guerra civil en su país, a afirmar que “el hombre es el propio lobo del hombre”, y que el instinto humano es maligno.

También puede usarse figuradamente, para referirse a aquello que cuesta mucho esfuerzo: “Batalló encarnizadamente contra la dura enfermedad”.