Concepto de advenedizo

La palabra advenedizo se conforma con los siguientes términos, cuyo origen los hallamos en la lengua latina: el prefijo “ad”, en el sentido de “hacia”, “venire”, verbo que significa, “venir”, y el sufijo de relación “izo”.

En general su utilización es para calificar a alguien peyorativamente, en los siguientes casos:

Se aplica a quien reside en un lugar que no es el de su origen; por lo tanto, advenedizo es sinónimo de extranjero, de forastero, pero especialmente se usa cuando se lo considera un intruso, o que no se ha adaptado bien al lugar, o que allí no tiene trabajo u ocupación. Ejemplos: “Nací en Argentina, pero de adolescente mi familia se mudó a Estados Unidos, lugar en el que siempre nos consideraron advenedizos y nos costó adaptarnos a su idiosincrasia”, “Nuestro país se ha llenado de advenedizos que vienen a probar suerte lejos de su patria, pero no traen ningún oficio o profesión para brindarnos” o “Me quedaré a vivir en mi provincia, aunque tenga que hacer sacrificios, ya que no me sentiría cómodo en otra parte, como advenedizo”.

También en el caso de alguien que ocupa un puesto de trabajo para el que no está calificado. Ejemplo: “Me preocupé toda la vida para adquirir un buen lugar en la empresa, y de repente apareció un advenedizo, que logró el ascenso que yo pretendía, solo por ser pariente del jefe”.

Otro uso de advenedizo es para calificar de ese modo al que cambia su religión original, heredada, por la cristiana. Son también conocidos más propiamente, como cristianos conversos.

Por último, podemos mencionar que puede llamarse advenedizo a un “nuevo rico”, o sea, a aquel que ha hecho fortuna habiendo nacido humilde, renegando de su pasado y presumiendo de su nuevo estatus social. Ejemplo: “Mi vecino es un advenedizo que quiere ostentar todo el tiempo sus posesiones y lujos, como si no supiéramos que consiguió su dinero estafando a la gente pobre del barrio en el que creció”.