Concepto de calvario

Calvario nos remonta, en la búsqueda de su origen, a la lengua latina, donde “calvarium”, era un término relacionado con el de “calvaria” en el sentido de “calavera”. Por lo tanto, entre los antiguos romanos un “calvarium” era un osario, o lugar donde había muchos esqueletos.

Con el cristianismo, pasó a usarse para identificar el término con Gólgota, palabra griega, con que se designa el lugar, fuera de las murallas de la ciudad de Jerusalén, donde Jesús fue crucificado, según las constancias de los Evangelios, y que también significa “lugar de calaveras”. En el supuesto lugar donde estaría el monte Gólgota se construyó a iglesia del Santo Sepulcro, sitio que en la actualidad está integrado a la ciudad de Jerusalén.

Acepciones del término calvario

El calvario, en el cristianismo, es el recorrido que hacen los fieles en grupo, en recordación del sufrimiento de Cristo, que lo hizo portando la cruz, en la que sería clavado. El camino simbólico, está señalizado con altares y cruces, y se conoce como Vía Crucis. Recorre estaciones, representadas con 14 imágenes de la Pasión, que se colocan en el interior de la iglesia o en las calles, rezando los creyentes, en cada una de ellas. Las estaciones recrean la vida de Cristo desde su condena a muerte hasta su sepultura, en la estación número 14; siendo la 15, la que corresponde a su resurrección.

Tomando en cuenta el sufrimiento de Cristo al morir de ese modo cruel y sanguinario, es que, por extensión, se habla de calvari,o para aludir a las penas más profundas que alguien puede padecer durante su vida, aunque a veces, se aplica también a padecimientos menores, por ejemplo: “Sufrí un calvario cuando me diagnosticaron que padecía una enfermedad que era incurable y de difícil tratamiento, sin embargo, la fe me ayudó a soportar esos días difíciles, y voy viviendo el día a día, tratando de disfrutar de cada uno de ellos”, “Es un calvario soportar a mi jefe con sus gritos y atropellos”, “La visita de mi suegra se convierte en un calvario, pues no para de hablar y de criticarme”, “Convertiré su vida en un calvario, si la justicia no lo condena por la muerte de mi hijo, aunque termine yo en prisión” o “Sufrimos el calvario de ver la destrucción de nuestro pueblo tras el terremoto”.

En Pintura

El pintor y dibujante español, José de Rivera, pintó hacia 1610, el lienzo titulado “El Calvario” o “La Expiración de Cristo”, representando los últimos instantes de vida de Cristo, empleando recursos barrocos. Está expuesto en el templo católico, la Colegiata de Osuna.