Concepto de cívico

La palabra cívico; o cívica en su versión femenina, procede etimológicamente del latín “civicus”, que se integra por el vocablo “civis”, en el sentido de ciudadano, ya que la “civitas” era la “polis” griega, su ciudad-estado; y por el sufijo de pertenencia, “icus”.

Lo cívico es aquello que se relaciona con la ciudadanía y su participación política, o sea, en pos del bien de la comunidad que integran.

El filósofo griego Aristóteles decía que las personas somos animales políticos o cívicos “zoon politikon”, pues de alguna manera todos nos involucramos en la vida comunitaria, que es donde podemos alcanzar la felicidad y la plenitud. Los ciudadanos participantes del conjunto social necesitaban ser virtuosos, para que la ciudad a la que pertenecían pudiera prosperar, y por lo tanto, ellos alcanzar dentro de la sociedad, sus objetivos personales.

Esto es lo que llamamos espíritu cívico, que no es ni más ni menos, que preocuparnos por los problemas que afectan a nuestra nación, trabajar honestamente, ayudar al prójimo, pagar nuestros impuestos, conocer, cumplir y demandar el cumplimiento de nuestras leyes, reclamar a los gobiernos medidas justas, sufragar, participar en actividades de bien común, defender a la patria, etcétera. No se trata de ir a votar, solamente, para renovar autoridades en las elecciones democráticas, sino informarse sobre la realidad del país, sobre cada candidato, para decidir el voto a conciencia; pero tampoco quedarse con esta actitud pasiva, sino involucrarse activamente en solucionar los problemas para el bien común, objetando las medidas políticas que sean adversas a dicho fin, participando en manifestaciones populares pacíficas, huelgas, y afiliándose a partidos políticos cuya ideología coincida con las propias, para bien de todos y no para aspiraciones personales.

La educación cívica, impartida por las escuelas, pero que también debe comprometer en su formación a las familias, es inculcar los valores mencionados en el párrafo anterior, a los niños y jóvenes, para que logren ser ciudadanos que enriquezcan la nación, con su esfuerzo, compromiso y ansias de superación, pero sin egoísmos y pretensiones personales, sino con vocación de servicio al país al que pertenecen.

Cuando se habla de cívico militar, como en el caso de los golpes de Estado, donde se derroca por la fuerza a un gobierno democrático, se alude a que lo realizaron los militares, pero con el apoyo de la ciudadanía (políticos, religiosos, periodistas, empresarios, etcétera).

Los centros cívicos, suelen ser lugares de recreación, práctica deportiva y otras actividades culturales comunitarias, donde concurren los vecinos, a participar, de modo gratuito.