Concepto de deflación

La deflación es un concepto económico, que se aplica a aquellas situaciones donde en la economía de un país los precios en lugar de subir con el paso del tiempo (inflación) bajan. Se la conoce también como inflación negativa. Para considerarse deflación según el Fondo Monetario Internacional (FMI) debe sostenerse ese fenómeno al menos durante dos semestres.

Aunque parece tentador y positivo que la gente pueda potenciar su poder de compra con la misma cantidad de dinero, en general la deflación ocurre en períodos de crisis, por exceso de oferta y escasez de demanda, y los efectos son adversos. Como no hay demanda las empresas producen menos, y esto motiva la caída del empleo y la desinversión en maquinarias. Se convierte esto en un círculo vicioso que requiere la intervención del Estado, pues a pesar de que los precios bajan, la gente prefiere ahorrar, y esperar que sigan bajando, en lugar de invertir o consumir. Este ahorro hace que las personas puedan acceder a préstamos bancarios a menor interés. Entre las medidas aconsejables están las de fijar tasas de interés bajas para los ahorristas, para alentar el consumo, aumentar el dinero circulante, reducir impuestos, aumentar el gasto público para generar empleo y absorber de este modo, la mano de obra que las empresas privadas tuvieron que despedir.

Un ejemplo de deflación fue la que ocurrió durante la crisis mundial de 1930. Otro caso fue la Gran recesión de 2008, que produjo una gran deflación, especialmente en Grecia. En Argentina, como efecto del Plan de Convertibilidad impuesto por el presidente Carlos Menem, hubo deflación entre los años 1999 y 2001, con grandes tasas de desempleo que finalmente desembocaron en una profunda crisis

Por lo tanto, lo más aconsejable es lograr una inflación leve; ya que la deflación lleva a la contracción económica.