Concepto de diploma

Diploma es una palabra de origen griego. Procede de δίπλωμα y pasó luego al latín como “diplōma”. Su nombre procede del hecho que entre griegos y romanos se entregaba este elemento compuesto por dos (del griego “diplóos” en el sentido de doble) placas de plomo (a veces eraN de bronce) dobladas entre sí, a los soldados que terminaban su servicio en el ejército. Allí se dejaba constancia del tiempo que habían prestado servicio, en qué condiciones y con qué méritos. Pronto el concepto fue extendido a cualquier certificado de servicios, de estudios, de concesión de derechos, etcétera.

En el Antiguo Régimen, las concesiones o privilegios que reyes o autoridades eclesiásticas concedían, se hacían constar en diplomas, generalmente otorgados en pergaminos.

En la actualidad, los diplomas son las certificaciones que otorgan los institutos de enseñanza de todos los niveles y modalidades, para acreditar los estudios concluidos: “Mi hijo obtuvo su primer diploma de Bachiller, ahora esperemos que obtenga el de la Universidad” o “Acumuló muchos diplomas pero no ejerció ninguna de las profesiones para los cuáles estaba acreditado”. También se dan diplomas por cursos: “Obtuve un diploma de programador informático en un curso que hice por Internet” o “Me dieron un diploma que acredita la aprobación del curso de idiomas”. También los diplomas pueden avalar un premio o reconocimiento: “Gané un certamen literario pero aún no me han dado el diploma”.

Los diplomas dejan constancia de quien lo expide, quien es el beneficiario, el motivo de su otorgamiento y la fecha y lugar. Debe estar firmado por la autoridad correspondiente, y sirven de prueba de lo que se deja constancia, y en muchos casos habilita para el desempeño de una profesión o adjudica puntaje. Pueden ser públicos o privados. El que obtiene un diploma se denomina diplomado. En algunos casos solo tienen un valor simbólico: “Mi nene terminó el jardín de infantes y le dieron un diploma recordatorio”.