Concepto de hueste

La palabra hueste nos remite en su etimología al latín “hostis” en el sentido de enemigo, de la que también se derivó el adjetivo hostil. Entre los romanos los “hostis” eran aquellos extranjeros que pertenecían a los pueblos que luchaban contra Roma.

En la Edad Media se empleó el sustantivo hueste para nombrar a los grupos de soldados de infantería y caballería que eran convocados por los señores feudales en su auxilio y defensa; o para del propio rey.
En el siglo XIII, las VII Partidas redactadas durante el reinado de Alfonso X para el reino de Castilla, empleaban el término hueste, como sinónimo de tropa.

En el romance de la derrota del rey Don Rodrigo, último de los reyes visigodos en Hispania, coronado en el año 710, se habla de sus huestes vencidas por el enemigo, obligadas a huir.

A partir de entonces y hasta la actualidad, una hueste es un ejército que se encuentra en campaña militar. En este sentido, también se usa en la marcha militar argentina, llamada Marcha de San Lorenzo, de inicios del siglo XX, compuesta en homenaje al Combate de San Lorenzo librado el 3 de febrero de 1813 en épocas de las guerras de independencia americana, donde los independentistas se enfrentaron a los realistas, y los vencieron. En la estrofa segunda, se menciona a las huestes que prepara el general San Martín para librar la heroica batalla.

Por extensión se aplica a aquellos que son “soldados” de alguna causa, en la cual trabajan para que se lleve a cabo de manera exitosa: “Me incorporé a las huestes de la lucha contra la discriminación” o “Soy parte de la hueste de la defensa del medio ambiente”.

También en la religión se habla de las huestes de Satanás, compuesta por los demonios y aquellos que logran ser engañados por él y rebelarse contra Dios “No haré lo que me pides pues es muy indigno y me condenará a integrar las huestes de Satanás”.