Concepto de hueco

La palabra hueco nos remite en su etimología al latín “occare”, a su vez procedente de “occa” sustantivo que designa a un rastrillo. Un hueco es una cavidad que se logra hacer con un rastrillo sobre la tierra si nos atenemos a su sentido original y literal.

Hueco tiene un sentido más amplio, y se aplica a todo aquello que tiene un espacio vacío en su interior. Ejemplos: “El ladrón para no ser visto se escondió en el hueco del ascensor”, “El perro cavó un hueco en la tierra para enterrar su hueso”, “Hay un hueco en la pared que tendremos que rellenar” o “Aproveché un hueco que había en la ventana para esconder allí el dinero”.

En Arquitectura, un hueco o vano, es cualquier abertura que existe en una superficie compacta. En general se utilizan para que penetre por allí el aire o la luz. Ejemplo: “Deja un hueco en esa pared, para colocar una ventana”.

Los órganos huecos son aquellos, que, a diferencia de los macizos, presentan una cavidad que está rodeada por una pared mucosa interna. A esta capa le sigue de adentro hacia afuera, otra media integrado por músculo liso, y luego una capa externa y serosa. Por este lumen o espacio vacío pasan sustancias, como ocurre por ejemplo en el aparato digestivo o en el urinario.

En Química, un hueco, es, en la banda de valencia, la falta de un electrón. Posee carga positiva.

Con respecto al tiempo, se aplica a pequeños espacios del mismo: “Me haré un hueco de tiempo para visitar a mis primos” o “No tengo ningún hueco de tiempo disponible por el momento”.

Un sonido hueco es aquel que se asemeja el que se escucha en las cavernas o al tocar un tambor; por lo tanto, es grabe y retumba: “Estábamos todos en silencio mirando la película y de pronto nos sobresaltó un sonido hueco”.
Por extensión se aplica a los cuerpos que son blandos y mullidos: “Este sillón es hueco” y a cualquier vacío, incluso sentimental: “Tu ausencia me dejó un hueco en el alma”.