Concepto de vacuo

El adjetivo vacuo procede etimológicamente del latín “vacuus” que significa “vacío”. Lo vacuo carece de contenido, está hueco, y sin sustancia o componente interior, material o inmaterial.

Ejemplos: “Tu exposición es vacua, no has dicho nada que tenga sentido”, “Todo lo que has hecho en tu vida es vacuo, no sirvió ni para ti ni para nadie”, “En un vacuo intento de rescate de dos niños, dos guarda vidas se internaron en el mar, pero solo contribuyeron a agrandar la tragedia ya que también se ahogaron” o “El vacuo contenido de esta caja ha sido toda una sorpresa, ya que esperábamos encontrar en ella cosas importantes”.

Un puesto o lugar está vacuo cuando aún no se ha ocupado, siendo en este caso sinónimo de vacante, que también deriva de “vaccus”: “Me presentaré a solicitar el empleo ya que me enteré que quien lo ocupaba renunció y por ello se halla vacuo”, “Me sentaré en este lugar vacuo; si estaba reservado para alguien me levantaré”.

En el espacio exterior existen zonas vacuas o vacías en modo relativo, ya que no están completamente vacuas, sino que contienen muchas moléculas orgánicas, gas, meteoros, polvo, etcétera, y tiene la mayor parte de la materia universal, aunque en la antigüedad se creía que era vacuo o que estaba integrado por éter. El sonido no logra propagarse en zonas vacuas.

Es más usual utilizar en lugar de vacuo la palabra vacío, del latín “vacivus”.

De vacuo se derivó como neologismo, el término vacuola, que significa “vacío de dimensiones pequeñas” y es un orgánulo contenido en las células especialmente vegetales.

También de “vacuus” se derivó evacuación, que consiste en vaciar o desocupar un lugar: “Se evacuó el buque ante la posibilidad de que naufrague, todos los pasajeros pudieron salir sin problemas y llegar al puerto a salvo, mientras la nave aguardaba vacua su destino”.