Concepto de nada

La nada se identifica con el vacío, que es la carencia de cualquier cosa, animada o inanimada, a veces referida a algo específico, ya que la nada absoluta, como tal no existe. Así por ejemplo decimos: “En este lugar no encuentro nada donde sentarme”, “No hay nada de vegetación en este paisaje que está totalmente urbanizado”, “Esperaba un regalo por mi cumpleaños, pero no me trajeron nada”, “Yo no he dicho nada”, “No tengo nada de dinero, así que no podré ir al cine” o “No se siente nada de vida en las calles de esta ciudad, deben estar todos durmiendo”.

La única duda sobre la existencia de la nada absoluta, es acerca de lo que había en el universo antes de que, según los creyentes, Dios creara al mundo. Para la teoría creacionista, la nada era lo que dominaba, antes de que el Dios creador, hiciera, el cielo y la tierra, y luego todo los demás. Sin embargo, ya desde la filosofía griega, por ejemplo, Epicuro y Lucrecio, sostuvieron que nada podía surgir de la nada.

Martín Heidegger, filósofo alemán existencialista, que vivió entre los años 1889 y 1976, en su obra de 1930 ¿Qué es Metafísica? abordó el problema de la nada, considerando a la nada como angustia ante la muerte.

El filósofo existencialista francés, Jean-Paul Sartre (1905-1980) escribió, en 1944, “El ser y la nada”, consideró a la nada como algo irrealizable, que destruye lo existente para crear nuevas realidades. El ser humano está rodeado de ser y no ser (nada) que aparece como paso intermedio entre una pregunta y su respuesta, donde existe la posibilidad de que sea o que no sea. Si la respuesta es negativa, también habrá nada. La nada es la negación del mundo, que solo es posible a partir del hombre.

La nada espiritual, en lo cotidiano, hace referencia a un profundo vacío interior, que genera angustia y desolación, por ejemplo: “No siento nada en mi corazón, me he quedado sin sentimientos ni ilusiones, desde que mi hijo falleció, solo deseos de llorar”. También puede referirse a un sentimiento concreto hacia algo o alguien: “Ya no siento nada de amor por mi ex marido”.

En sentido figurado se usa para expresar cantidades muy pequeñas, como, por ejemplo. “Sírvete un poco más, no has comido nada” o para referirse a seres vivos que hacen su aparición repentinamente: “Estaba en medio del bosque y apareció ante mí un león, como surgido de la nada”.