Concepto de cosaco

La palabra cosaco, procede del turco “quzzaq” que se traduce como aventurero u hombre libre. Los cosacos, en sus inicios, fueron un pueblo eslavo, guerrero y de jinetes osados, que pobló originariamente, las estepas de Ucrania y el sur de Rusia, siendo, nómades o casi nómades, viviendo de la recolección de frutos, la caza, la pesca y saqueando a poblados vecinos. No poseían una estructura social y política específica, pero obedecían a sus líderes democráticamente elegidos.

En Ucrania, los cosacos, asentados posiblemente allí, desde el siglo XIII, se agruparon en la parte central y sur del país, poblando la región de Zaporozhia. Su capital estaba en Sich de Zaporozhia. Su reconocimiento como Estado, de modo oficial, llamado Hueste Zaporoga, fue obtenido en 1649, por un tratado con Polonia.

En Rusia, los cosacos del Don, llamados así, por asentarse en la parte media y baja de ese río, fueron partícipes de la colonización de Siberia, en el siglo XVI, logrando que el Imperio Ruso ocupara una amplia extensión territorial, que iba desde el Mar Negro hasta el Báltico; y un siglo más tarde, participaron en el asedio de Azov. Fueron claves para evitar la invasión napoleónica a Rusia y participaron en la Batalla de París de 1814. Resultaron beneficiados por el régimen zarista en 1861, con el reparto de tierras; pero el régimen comunista los perjudicó enormemente con la colectivización de las tierras. Habían luchado contra los bolcheviques en la Guerra Civil de 1919 y Stalin los persiguió con crueldad, deportando, o asesinándolos. Sin embargo, algunos cosacos, lucharon contra los alemanes en la segunda Guerra Mundial integrando la caballería. Con la caída de la URSS los cosacos intentan recuperar tierras, tradiciones y otros derechos.

Mundialmente famoso, es El Coro de los Cosacos del Don, que fundó y dirigió, en 1921, Serge Jaroff, después de huir del Ejército Rojo, y mientras permanecían en un campo de refugiados en Çilingir, en Constantinopla. Nació para uso religioso, entonando las canciones en las misas, pero luego empezaron a brindar conciertos. Se asentaron, posteriormente, en Lemnos (isla de Grecia). Luego fueron llevados a Bulgaria, y, en Sofía, pudieron debutar en la catedral Alexander Nevsky el 23 de junio de 1923. Su mayor esplendor, lo alcanzaron cuando se establecieron en Viena, donde obtuvieron gran fama en el concierto que ofrecieron el 4 de julio de 1923, en el Teatro Palacio Imperial de Hofburg, al que le seguirían miles de conciertos más, todos exitosos. Su actuación continuó en Estados Unidos, adonde arribaron en 1930 y seis años después lograron nacionalizarse allí. Serge Jaroff, le cedió los derechos sobre el coro a Otto Hofner, en 1981.