Concepto de manoseo

La palabra manoseo, es la acción y el efecto del verbo manosear, que es la acción de tocar un ser animado o inanimado, con las manos, de modo repetitivo y descuidado.

Ejemplos con respecto a cosas y animales: “No manosees la comida, tómala con los cubiertos pues no es muy higiénico lo que haces”, “Deja ya de manosear al gato, se cansará y te arañará”, “Este libro se nota que ha sido muy manoseado, tiene sus hojas sucias y arrugadas” o “Permitieron que ingresen extraños a la escena del crimen, y al manosearse las cosas que allí estaban, quedaron contaminadas las pruebas”.

En cuanto a las personas, el manoseo puede ser material, cuando alguien se toca con las manos o lo hace con otros, con diversos fines. Puede manosearse a otra persona, con su consentimiento, como muestra de cariño, amor o pasión; pero también puede hacerse, violando su intimidad, lo que puede constituir el delito de abuso deshonesto. Ejemplos: “Los amantes fueron filmados en un cariñoso manoseo; que no agradó para nada a sus respectivos cónyuges” o “Sufrí un manoseo en el transporte público, por parte de otro pasajero, le avisé al conductor, y, además, hice la correspondiente denuncia penal, así que espero que el joven que me atacó de ese modo ultrajante, sea castigado”.

Como el manoseo, implica, que lo que se toca mucho y sin cuidado, se estropee o quede deslucido, se aplica por extensión, a otras situaciones:

El manoseo puede ser, en este sentido, la acción de usar a otra persona sin respetarla, aunque no se la toque en sentido literal, pero ocasionando en ella problemas de autoestima y angustia, al herir su dignidad, lo que suelen hacer personas, abusando de su poder. También puede configurarse el manoseo, cuando lo que se ataca es el buen nombre de alguien, injuriándolo. Ejemplos: “Estoy harta de los manoseos de mi jefe, me trata como si fuera una basura, gritándome sin motivos”, “Me sentí manoseado, cuando me echaron del trabajo sin ninguna explicación” o “Mi imagen fue manoseada por la prensa, que se dejó llevar por falsas denuncias en mi contra, y ahora, probada mi inocencia, me siento muy vulnerable y deprimida, con mi reputación injustamente manchada”.

También se aplica cuando se habla de un tema de forma reiterada y abusiva, aportando contenidos contradictorios y vacíos, lo que contribuye a restarle claridad, por ejemplo: “Está muy manoseado el tema de la inseguridad, todos hablan, pero pocos saben los valores que están en juego, los motivos reales y las soluciones más equitativas; y con sus opiniones solo generan mayor desinformación”.