Concepto de pálpito

La palabra pálpito es la acción y el efecto, que se deriva por un lado del latín “palpare”, en el sentido de palpar o tocar con las manos, intentando descubrir de qué se trata alguna cosa; y por otro lado, del latín “palpitare” es la acción de agitarse, que también se derivó de “palpare”.

En el sentido de sospecha o presentimiento

Esta es la acepción más común que se le da a pálpito, que también suele ser conocido como como corazonada. Tener un pálpito es sentir que algo va a ocurrir, sin tener ningún fundamento certero para dicha creencia. Solo se tiene una intuición, como una especie de iluminación interior, o una voz que nos predice el futuro, y que puede, luego, hacerse realidad o frustrarse.

Los pálpitos, en general, surgen de deseos de que algo bueno suceda en las personas optimistas, y, que de tanto esperarlos se vuelven realidad; o de hechos malos, en quienes son pesimistas, que también suelen concretarse, al hacerse, inconscientemente acciones que conducen a ello: “Tengo el pálpito que pronto seré padre”, “Mi esposa tuvo el pálpito de que mañana tendremos noticias de su sobrino, después de tanto tiempo”, “Juan tuvo el pálpito de que el médico le daría malas noticias sobre su salud”.

Muchas veces se tienen pálpitos con respecto a juegos de azar, donde la persona presiente cuál será el número ganador; o qué caballo ganará una carrera: “Tengo el pálpito que va a salir sorteado el número 560, en la lotería”.
En los exámenes de respuestas múltiples, los alumnos que no saben las respuestas, suelen escogerlas, por pálpito, o más bien, intentando adivinar cuál es la correcta, lo que en general, falla.

Existen algunas personas que consideran que tienen poderes especiales para predecir lo que va a suceder, y afirman que sus pálpitos, considerados más bien, premoniciones (pues se reserva la palabra pálpito para cuestiones menos trascendentes) no son obra de la casualidad sino de poseer un sexto sentido, que los faculta para saber lo que va suceder más adelante. Los adivinos han existido desde tempos antiquísimos, y aun hoy hay personas que creen en ellos y los consultan. Científicamente, no hay ninguna demostración de que existan tales dones.

Como palpitación

Un pálpito en este sentido, son los latidos que se sienten intensamente, y se producen en el corazón y las arterias.