Concepto de Política Social

La política tiene como finalidad lograr el bienestar de la población, en todos sus aspectos; seguridad, salud, vivienda, medio ambiente, economía, etcétera. La Política Social es una rama de la Política que se ocupa de detectar los problemas sociales que derivan en pobreza y marginación (falta de trabajo, vivienda digna, educación, alimentos) para buscar los recursos y medios técnicos que les den solución.

Nació la Política Social, a fines del siglo XIX, en Europa, junto al Estado Social de Derecho, como intervención del Estado en la economía y en la sociedad, para impedir las injusticias que el modelo de Estado liberal, sin intervención estatal, había generado.

Los países pobres son los que más medidas de política social necesitan desarrollar aunque en los países ricos, también hay núcleos poblaciones pobres que necesitan ayuda estatal.

En Argentina, un presidente recordado por su obra en política social, fue Juan Domingo Perón, quien puso como bndera su partido la justicia social, llegando a ocupar tres veces la presidencia de la nación, y siendo un líder indiscutido, que ganó la admiración de una parte de su pueblo y la oposición de la otra. Aplicó las leyes en defensa de los trabajadores, prestigió y dio gran protagonismo a los sindicatos, desarrolló un plan de viviendas para la clase trabajadora, distribuyó atuendos y útiles escolares, colonias de vacaciones gratuitas, creando bajo el liderazgo de su esposa, Eva Duarte, una fundación para ayudar a los necesitados.

En España, existe un organismo con presencia internacional, nacido en 2017, que es el Instituto de Política Social (IPSE) que se ocupa de proponer medidas concretas orientadas al bien común.

Siendo la política una ciencia instrumental para lograr el bien común en todos sus aspectos, uno de los más importantes es el referido a lo social. Los políticos procuran llegar al poder para imponer un plan de gobierno que cubra las necesidades de la población y asegure la dignidad humana de sus integrantes. En general los países marcan claras diferencias dentro de su sociedad entre ricos y pobres. En Latinoamérica es una característica general, salvo en países como Uruguay. Estrechar esa brecha entre los que tienen demasiado y los que nada tienen, es el fundamento de la política social, cuyos recursos se nutren comúnmente por las cargas impositivas, lo que permite la redistribución del ingreso, al pagar más los que más tienen, y con lo recaudado, aliviar las carencias de los menos favorecidos econñomicamente; aunque lo ideal es procurar que crezca el empleo y la iniciativa privada, para que no sea un paleativo momentáneo. Los recursos deben ser reales y genuinos, sin castigar tampoco a los empresarios que dan trabajo, con impuestos que los obliguen a cerrar sus fuentes de empleo; y los proyectos, posibles; para no caer en la utopía, o en propuestas puramente demagógicas. Son planes de política social: la construcción de hospitales y escuelas, los planes de vivienda que contribuyan a erradicar las villas y a instalar a sus ocupantes en lugares confortables, las ayudas a familias numerosas o con hijos discapacitados, los planes de becas escolares, el fomento al empleo, el seguro de desempleo, entre otros.