Concepto de relevo

Relevo designa la acción y el efecto del verbo relevar, que procede en su etimología del latín “relevare”. Este término se compone del prefijo de reiteración o de vuelta atrás, “re” y el verbo “levare” en el sentido de “levantar”. Un relevo implica un cambio o sustitución y se aplica en varias situaciones:

En un trabajo, un empleado releva a otro cuando lo reemplaza en sus funciones: “Hice la guardia médica toda la noche y recién me fui a las 9 de la mañana cuando llegó mi relevo” o “Me tuve que quedar trabajando pues mi relevo no vino”.

En las milicias es muy frecuente que se hable de relevo de las tropas o de relevo de puestos de guardia para referirse a su cambio por otros miembros de la fuerza: “Los soldados estaban agotados y por suerte llegaron las tropas de relevo”.

En el ámbito de las competencias deportivas grupales, cuando un competidor sustituye a otro, lo releva. Existen competencias llamadas precisamente carrera de relevos, donde los integrantes de cada equipo compiten por turnos, y hay varias de ellas que compiten en la categoría Atletismo en los Juegos Olímpicos, donde los jugadores se van reemplazando hasta terminar la carrera, recibiendo un “testigo” o “posta” de parte de aquel a quien reemplazan, corriendo a su vez para pasar “la posta” que en general es una barra metálica, al siguiente corredor, hasta terminar el trayecto y llegar a la meta. También se usan en natación.

Todos los miércoles de cada mes, en Madrid, en el Palacio Real y ante la Puerta del Príncipe, se produce el Relevo o Cambio de la Guardia Real, que consiste en una solemne ceremonia.
Relevar también significa quitar responsabilidades u obligaciones: “Me han relevado de guardar mi secreto profesional para poder declarar en este juicio” y también sacar a alguien de un lugar o puesto: “Me han relevado de mi empleo, y ahora no sé cómo voy a vivir sin mi salario”. En la milicia también se habla de relevo en este sentido, de retiro de las fuerzas de un lugar.