Concepto de primacía

Del latín “primatia” vocablo incorporado tardíamente en ese idioma surgió la palabra española primacía. Se derivó del adjetivo “primus” en el sentido de “primero” siendo usada para marcar superioridad en una relación comparativa. Para que algo o alguien tenga primacía debe establecerse una jerarquía, cualitativa o cuantitativa, y ocuparse en ella el primer grado o escalón, por ejemplo: “El rey tiene la primacía en la toma de decisiones en este reino”, “En esta carta de colores veo primacía de los tonos claros”, “Le das mucha primacía a tus sentimientos y dejas de lado muchas veces lo que es racional” o “La primacía es del ser humano en el mundo animal, por estar dotado de la capacidad de pensar”.

En las sedes episcopales españolas se reconoce, en la actualidad solo como honor, pero en la Edad Media y en la Moderna en sentido oficial, a la diócesis de Toledo como dotada de primacía con respecto a las demás. Al arzobispo de Toledo se lo considera Primado de España. En el ámbito del catolicismo la primacía dentro de la jerarquía eclesiástica la posee el Papa.

En los medios de comunicación, el efecto de primacía o en inglés “media priming”, considera que la mente humana establece asociaciones entre las imágenes percibidas y sus propias conductas, dándole mayor importancia a lo que percibimos primero. Se relaciona con la teoría psicológica cognitiva que sostiene que la que cuenta y tiene primacía es la primera impresión que tenemos de las cosas para formar nuestra opinión sobre ellas. Si conocemos a alguien y nos desagrada es probable que nos acompañe esa primera apreciación a la hora de juzgarla, incluso luego.

Entre las normas jurídicas de un Estado, es la Constitución Nacional la que tiene primacía pues el resto de las leyes no pueden disponer lo contrario a lo que contienen sus disposiciones. Si lo hacen puede la justicia establecer su inconstitucionalidad.

Entre los principios del Derecho Laboral, que son aquellos que iluminan a todo el ordenamiento jurídico y a la interpretación jurisprudencial, se encuentra el de primacía de la realidad, que establece que para defensa del trabajador no importa lo que se haya establecido en el contrato, sino lo que efectivamente sucede en el desempeño de la actividad cotidiana en que actúa el empleado a la hora de decidir una cuestión. Por ejemplo si a alguien lo han contratado para brindar servicios médicos cumpliendo un horario y aceptando órdenes de un jefe, se lo debe considerar un trabajador en relación de dependencia a pesar de que en el contrato figure como un prestador de servicios, independiente que en la práctica se diga que no cobra sueldo sino honorarios.