Concepto de choque

Con choque hacemos referencia tanto a la acción como al efecto del verbo chocar, que tal vez surgió como onomatopeya del sonido que produce un choque, que se ocasiona cuando dos cosas animadas o inanimadas, reales o no, colisionan o tienen un encuentro violento.

En Física, un choque se produce cuando dos cuerpos tienen un contacto directo y repentino. Uno de esos cuerpos por lo menos, debe haber sufrido un movimiento para que impacte en el otro. “Choqué contra otro automóvil que venía en sentido contrario, cuando circulaba por la carretera y me cambié de carril”, “Choqué contra un árbol cuando perdí el control de m vehículo”, “Salí apurado de mi casa y me choqué con un hombre que pasaba justo por mi puerta” o “Las olas chocan con la playa dejando allí su espuma”. Ciertos choques, cuando los cuerpos no son elásticos, pueden causar deterioro, deformación o rotura como consecuencia de la fuerza y velocidad impacto.

Entre bandos o fuerzas rivales, los choques se producen cuando se desata entre ellos la violencia al encontrarse: “Los ejércitos chocaron en una batalla sangrienta” o “El choque entre las fuerzas policiales y la manifestación turbulenta es inminente”.

Un choque de ideas se produce cuando dos o más personas o grupos tienen opiniones muy distintas e irreconciliables: “Mis ideas sobre cómo organizar la empresa chocaron con las del resto de mis compañeros de trabajo, y fue la opinión de ellos la que tuvo en cuenta mi jefe” o “Las ideas comunistas chocan en el mundo capitalista”.

Un choque de culturas se produce cuando dos civilizaciones diferentes se encuentran de modo no amigable y disputan su primacía, como sucedió cuando los europeos llegaron a América en el siglo XV.

En Medicina se llama choque a un estado de shock, que provoca en el cuerpo una conmoción o alteración grave pero conservando la conciencia.

Puede producirse a nivel emocional, cuando ante un hecho que nos conmueve y traumatiza profundamente, el organismo reacciona con alteraciones a nivel nervioso, provocando mareos, confusión, mutismo, pesadillas o amnesia disociativa. El episodio perdura en la mente y es revivido de modo constante, dominando los pensamientos en la vigilia y apareciendo en los sueños.

Un choque circulatorio es una condición orgánica grave que requiere inmediata asistencia profesional, pues el sistema cardiovascular se muestra insuficiente para cubrir las demandas de oxígeno a los tejidos orgánicos.

También una infección sistémica puede ocasionar un choque, llamado séptico, que produce un estado de hipotensión de larga duración, por falta de la cantidad de oxígeno adecuado, causando disfunciones múltiples.