Concepto de ábaco

Es posible que la palabra ábaco haya surgido a partir del término griego “ábax” y del latín “abacus” usado para nombrar a una tabla o una mesa para hacer cuentas, ya que antiguamente, se utilizaban como instrumentos de cálculo las piedras o semillas que se hallaban sujetas a varillas. Ya los pueblos mesopotámicos en los albores de la Edad Antigua usaron los ábacos para contar. Su uso en Europa fue mucho en la Edad Media y gradualmente fue dejándose de lado hasta casi desaparecer en el siglo XVIII. Las calculadoras electrónicas contribuyeron a su erradicación en la práctica cotidiana. Su uso aún es frecuente en Asia.

De este modo hoy llamamos ábaco a un instrumento sencillo que sirve para hacer cuentas especialmente utilizado en niños que comienzan a efectuar sus primeras operaciones matemáticas. También se los conoce como contadores. Se compone de un cuadrado hecho originalmente de madera, pero que actualmente puede encontrarse en otros materiales, que sirve de sostén a diez varillas finas y paralelas, sobre las que van colocadas en cada una, diez bolas agujereadas en su centro, que pueden desplazarse sobre las varillas y así poder hacer cálculos relativamente sencillos, como sumas, restas, multiplicaciones y divisiones.

El ábaco de Napier fue descrito por su inventor, el matemático escocés, primer expositor de los logaritmos, John Napier en 1617. Su método consistía en reducir las multiplicaciones a sumas y las divisiones a restas. Las casillas eran 9, ubicadas cada una con su número en la parte izquierda, que representan a los multiplicandos. Otra hilera en la parte superior indica los multiplicadores. El resto de las casillas las presenta divididas por una línea diagonal, donde se coloca en la parte de arriba un número que puede ser 0 en cuyo caso no se lee y en la de abajo otro número. Si el número de la parte superior de la línea diagonal no es cero integra el producto de la multiplicación de la casilla izquierda y la de la parte superior.

En Geografía, encontramos al norte de la Bahamas a las islas Ábaco, de gran importancia turística. Las más grandes son dos: La Gran Ábaco y la Pequeña Ábaco.