Concepto de reportero

La palabra reportero está conformada por varios términos latinos: el prefijo de retroceso, “re”, el verbo “portare” que se traduce como portar, y el sufijo “ero” que alude que se trata de un oficio o de una profesión. Se entiende por reportero a aquel periodista que va en busca de noticias de un sitio a otro, rastreándolas desde su origen, estando presente en el momento en que los hechos acontecen, o volviendo a los sitios donde ocurrieron, o intentando hallar a los protagonistas, para tomarles declaración. Son acompañados, cuando son reporteros gráficos, por fotógrafos, y cuando lo son de medios televisivos, de camarógrafos para captar imágenes y efectuar filmaciones respectivamente.

Es una tarea ardua y muchas veces incómoda, ya que las personas no se muestran en general muy dispuestas a prestar declaración cundo suceden graves accidentes, tragedias, delitos, etcétera; o en ocasiones las fuerzas policiales suelen increparlos para que se retiren pues entorpecen sus investigaciones al intentar filmar las escenas violentas; aunque también son un medio de impedir que se cometan atropellos y excesos, pues si esto ocurre queda todo registrado, y servirá como prueba fehaciente, además de servir de denuncia de actos de desidia, infracciones y hechos ilícitos.

Ejemplos: “El reportero intentó ingresar al establecimiento carcelario donde había una toma de rehenes por parte de los internos, pero la custodia policial les impidió el ingreso, aunque los reclusos habían solicitado la presencia de la prensa”, “Los vecinos le relataron al reportero los continuos hechos de inseguridad que se registran el barrio, para intentar que les coloquen cámaras de seguridad y mayor presencia policial” o “El reportero informó sobre el trágico incendio que cobró numerosas víctimas y entrevistó a los vecinos que contaron la desgarradora historia”.

Los reporteros de guerra son los que más riesgo corren, pues si bien no portan armas están en medio de los combates, filmando, para registrar las noticias, y pueden ser víctimas de impactos de balas, bombardeos o estallidos de granadas. Una reportera que murió haciendo su trabajo fue la estadounidense Marie Colvin en 2012, víctima de los bombardeos en Siria. Ya había soportado la pérdida de un ojo en la guerra civil de Sri Lanka.