Concepto de denodado

La palabra denodado, llegó a nuestro idioma desde el latín “denotatus” que es la acción y el efecto del verbo latino “denotare”, del cual es su participio, teniendo el significado de “notable”. “Denotare” se integra por el prefijo globalizador, “de” y por “notare”, en el sentido de notar, señalar o marcar.

Cuando calificamos a algo como denodado, en general una actitud humana o animal, es porque se ha realizado con ahínco y energía, dando más de lo que se esperaba en esa situación, no siendo lo que habitualmente acontece en el común de los casos.

En general, acompaña esta característica a quienes son ambiciosos, luchadores, inconformistas, resilientes y no claudican con facilidad.

Es sumamente frecuente que se hable de denodado, refiriéndose al enorme esfuerzo que alguien hace para conseguir un fin, queriendo significar que se ha puesto un empeño extremo. También puede aplicarse al valor y a la fe, cuando es tan grande, que se mantiene a pesar de muchas pruebas y adversidades.

Ejemplos: “Hizo un esfuerzo denodado para poder recibirse, trabajando muchas horas y usando para estudiar, horas robadas al descanso”, “El esfuerzo denodado del equino por salir del fango, llamó la atención de los rescatistas”, “Con ímpetu denodado, se preparó para la competencia y obtuvo el primer puesto”, “El presidente hizo un denodado esfuerzo en superar la crisis económica, pero aún no lo logró”, “La conquista de América fue una denodada empresa, llevada a cabo por ambiciosos aventureros”, “Mostró un valor denodado, al arrojarse a las aguas para salvar al pequeño niño”, “Su fe denodada, lo ayudó a soportar la terrible desgracia de perder a quienes más amaba”.

La conducta denodada, será una actitud positiva, siempre que acompañe a la consecución de fines nobles, pero no lo será en caso contrario, ya que también alguien puede poner un denodado empeño en cometer delitos, mentir, discriminar, etcétera.