Concepto de afán

El origen etimológico de la palabra afán es controvertido. Se cree que se deriva del verbo afanar, que según la Real Academia Española (RAE) es un vocablo de origen árabe, que es “fanā” con el significado de “gran o denodado esfuerzo”. Coromidas, por su parte, cree que afanar procede del latín vulgar “affannare”, en el sentido de “crearse un problema” probablemente de “affannae” = “embrollo”.

Como trabajo arduo e incesante, podemos por ejemplo verlo empleado en el “Martín Fierro” de José Hernández, cuando en uno de sus versos dice “la miseria en su afán” para indicar que la miseria, en este caso personificada, se empeña duramente en entrar en la vida de los humanos, y para ello prosigue diciendo “golpea a la puerta de todos” y solo consigue entrar en la casa del haragán.

Hacer algo con afán importa dedicarle tiempo, concentración y energía a lo que se está haciendo, que puede ser una actividad física: “Trabajó como albañil con afán durante más de una década para conseguir pagar su casa” o “Corrió con afán y logró ganar la carrera”; o una actividad mental: “Pienso afanosamente el mejor modo de ahorrar pues no llego a fin de mes” o “Puse un gran afán en pensar la mejor alternativa para mi futuro” o tratarse de un deseo irrefrenable: “Tengo el afán de dedicarme a la medicina y no pararé hasta conseguir mi ansiado título”.

El afán de lucro es lo que guía a cualquier empresa que se dedique a la fabricación o comercialización de productos.

El afán, si bien es bueno cuando el fin es noble, puede llevar a buscar medios que no son morales o lícitos para alcanzarlo, por ejemplo: “En su afán de ganar dinero, no vaciló en hurtar la recaudación de la empresa en la que trabajaba”.

Tomás Afán Muñoz es un escritor, productor y actor de teatro español nacido en Jaén en 1968, director de la compañía teatral “La Paca”.