Concepto de afanar

Afanar es un verbo regular, pronominal, y de primera conjugación, cuya etimología es discutida, ya que, la RAE, dice que nos llegó desde el árabe clásico “fanā'” y del árabe hispánico “faná”, en el sentido “extinción por la pasión”, y otros filólogos sostienen que procede del latín “affanare”, tal vez con el significado de “crearse un problema”.

Este verbo, se usa, coloquialmente como sinónimo de hurtar, robar o cualquier forma de lucrar u obtener cualquier otro benefcio, a expensas de otro u otros, o sin hacer ningún tipo de esfuerzo físico y/o mental.

Puede tratarse de una actividad no reprobada por las leyes, aunque pueda ser algo inmoral, por ejemplo: “Julia me afanó con el precio que le puso a su trabajo; pero se lo tuve que pagar, ya que como le tenía confianza, no le pregunté cuánto me iba a cobrar por sus servicios” o “El niño aprobó el examen copiándose de su compañero, y recibió una nota afanada, ya que su maestro no lo advirtió”.

Cuando se trata de un delito, configurado en una figura penal, en el ámbito jurídico formal, se utilizan las expresiones: robo (si la sustracción de objetos muebles fue hecha mediando violencia) o hurto, si no la hubo. Ejemplos: “Mi primo está preso porque le afanó a un pobre jubilado, cuando extraía su magro sueldo de un cajero automático”, “Ayer leí en las noticias, que se perpetró un afano, de características cinematográficas” o “Se dedica al afano de bancos, y es el jefe de toda una organización mafiosa”.

En el tango “·Cambalache”, que, en el año 1934, compuso el músico y cineasta argentino, Enrique Santos Discépolo, refiriéndose a la falta de moralidad reinante en el siglo XX, dice que “el que no afana es un gil”, queriendo expresar que se califica de tonto, a aquel que se gana la vida en forma honesta.

“Ganar por afano” es una expresión que significa, que se sacó mucha ventaja frente a los adversarios.

Por otra parte, se utiliza para designar que algo se hace con afán, o sea, con dedicación, empeño, vehemencia e interés; por ejemplo: “Se afanó mucho en conseguir su título de abogado, y se ha convertido en un profesional prestigioso”, “Me gustaría afanarme más en lo que hago, pero, en general, soy abúlico, y nada me despierta interés” o “El perro se afanaba en desenterrar el hueso del jardín, e hizo un pozo profundo en la tierra, lo que desesperó a sus dueños”.